El ministro chino de Relaciones Exteriores abogó ayer por la búsqueda de un acercamiento. “Esperamos que Estados Unidos y la RPDC (República Popular Democrática de Corea) puedan comunicar sobre ello” dijo una portavoz del ministerio chino de Exteriores, Hua Chunying.
Pero ese acercamiento no se anuncia fácil. El lunes en el Consejo de Seguridad, la embajadora estadounidense, Samantha Power, encabezó de nuevo el aluvión de críticas al régimen comunista al que acusó de hacer vivir “una pesadilla” a sus ciudadanos.
Power citó testimonios de ex prisioneros de campos de trabajo norcoreanos que relatan un sinnúmero de "atrocidades": prisioneros obligados a comer raíces o ratones para sobrevivir, violados y sometidos a “castigos sádicos”.
Por otro lado las negociaciones para que Corea del Norte ponga fin a su programa nuclear a cambio de incentivos permanecen interrumpidas aunque Pyongyang, que abandonó estas negociaciones en 2009 tres años después de realizar su primer ensayo nuclear, ha propuesto reanudarlas.