Las bolsas europeas recuperaron parte del terreno perdido la víspera pese a otro martes negro para las bolsas de China, donde el Banco Central decidió recortar los tipos de interés para tratar de reactivar la economía.
Las bolsas europeas recuperaron parte del terreno perdido la víspera pese a otro martes negro para las bolsas de China, donde el Banco Central decidió recortar los tipos de interés para tratar de reactivar la economía.
El Banco Central chino, PBOC, “dio hoy a los inversores lo que querían, con dos días de retraso”, subraya Michael Hewson, un analista de CMC Markets.
El PBOC anunció un recorte de 0,25% en los tipos de interés a un año que sirven de referencia, a 4,60%, y redujo las reservas obligatorias de los bancos, por lo que dispondrán de mayor margen para el crédito.
Esta última medida equivale a una inyección masiva de liquidez en una economía cuya salud es crucial tanto para los fabricantes de automóviles alemanes como para los productores de mineral de hierro brasileños o los fabricantes de leche en polvo franceses.
Por su parte, el primer ministro chino Li Keqiang, aseguró que no hay razón para devaluar más el yuan, según la prensa oficial, tras la preocupación que suscitaron las últimas.
La Bolsa de Londres ganó 3,09%, París subió 4,14%, Fráncfort 4,97%, Madrid 3,68%, Milán 5,86% y la de Grecia, 9,38%.
Antes, las bolsas asiáticas vivieron otro martes negro. Shangái se dejó 7,63%, Shenzhen 7,09% y Tokio cerca del 4%.
Por su parte, el euro borraba en parte la subida de la víspera tras haberse convertido momentáneamente en valor refugio, situándose en 1,1414 dólares poco antes de las 16 GMT (13 en Argentina), contra los 1,1606 del lunes a las 21 GMT.
Observadores y políticos se interrogaban sobre las repercusiones de la gran inestabilidad bursátil en la actividad económica, mientras los bancos centrales han utilizado todas las herramientas a su disposición para apoyarla.
La primera fortuna de China, Wang Jianlin, patrón del grupo Dalian Wanda, especializado en el inmobiliario y la diversión, perdió 3.600 millones de dólares el lunes.
“El viento de pánico que sacude los mercados, probablemente amplificado porque en verano cae el volumen de intercambios, parece totalmente exagerado”, dice Eric Cheney, economista jefe de la compañía de seguros Axa.
China, un riesgo
Según Cheney, “a menos que ocurra algún acontecimiento político inesperado y transforme el miedo de una economía mundial débil y deflacionista en riesgo sistémico, la corrección será de corta duración y los fundamentales se impondrán”.
Los analistas se toman en serio la desaceleración económica en China, pero relativizan el impacto en la recuperación en Estados Unidos y en Europa.
El presidente francés, François Hollande, dijo el lunes en Berlín que la economía mundial es “suficientemente sólida” y el crecimiento no está únicamente “vinculado a la situación de China”.
Más alarmista sin embargo, es su ministro de Economía, Emmanuel Macron, quien dijo ayer que China es un riesgo particularmente grande para la recuperación de la economía mundial.
El ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel, señaló por su parte que la crisis china tendrá un impacto limitado en Alemania, primera economía europea y motor del crecimiento de la Eurozona.