La muerte de Miguel Enríquez, un símbolo de la lucha armada en Chile, atribuida hasta ahora a un enfrentamiento con agentes de Augusto Pinochet, será investigada judicialmente por primera vez en el marco de la apertura de casos sobre crímenes no investigados en casi 40 años.
La querella que busca aclarar su muerte fue presentada a fines de diciembre por el gobierno del derechista Sebastián Piñera, aunque hasta ahora no había trascendido.
Enríquez, muerto a los 30 años, fue el fundador y secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile, creado en 1965 por estudiantes y obreros chilenos para emprender una revolución socialista.
De familia acomodada, médico de profesión y con un fuerte compromiso social, su muerte, el 5 de octubre de 1974 en medio de la clandestinidad, era hasta ahora un capítulo cerrado en la historia oficial chilena: el guerrillero murió en un enfrentamiento tras negarse a ser detenido.