"Hubo cero propuesta. ¡Se lo dije yo! Ya estaba hablado que nos íbamos a casar en algún momento y como el año que viene por ahí empezamos a buscar otro hijo, antes quería que nos casáramos. Elegimos el día y quedó", dijo Bonelli a la revista Pronto.
Por otro lado la modelo -que dejó aca su carrera por seguir a su amor- confesó que fue a averiguar por trabajo a una agencia de modelos y descubrió que era muy difícil posicionarse porque según ella, los representantes se quedan con un 35 por ciento de las ganancias y el Estado se lleva otro 35 por ciento: "Mi necesidad de laburar no es económica sino mental. Allá no soy conocida y me pagan lo mismo que una chica que recién empieza. Eso es difícil de asumir".
Optó por armarse un proyecto personal de trabajo, pero tampoco funcionó: "Me compré una máquina de coser y me armé un microemprendimiento de toallas y repasadores, me los cargué en un bolsito y los ofrecí en locales de Francia, pero me pedían papeles del Gobierno y decidí regalárselos a mis amigas".