Caracas. El presidente Hugo Chávez retornó ayer a su país luego de pasar diez días en La Habana para someterse a nuevos tratamientos médicos como parte del proceso de recuperación que viene siguiendo tras la recaída del cáncer que tuvo en febrero pasado.
“Estoy muy feliz, como ustedes ven, de llegar aquí de nuevo”, dijo Chávez, vestido con un conjunto deportivo, durante una conversación informal con algunos de sus ministros, colaboradores y sus dos hijas mayores, Rosa Virginia y María Gabriela, a escasos metros de la escalerilla del avión presidencial.
Al referirse a las elecciones regionales del 16 de diciembre, el mandatario, que se notaba bastante animado, expresó: “Estamos a ocho días de la victoria que viene”. Añadió que hay “mucho optimismo, mucho ánimo”.
El gobernante, de 58 años, arribó al país a las 2.30 de la mañana local (4.30 de Argentina).
Chávez anunció al país el pasado 27 de noviembre, en una misiva que entregó a la Asamblea Nacional, que viajaría a Cuba para someterse a sesiones de oxigenación hiperbárica, que es un tratamiento en el que se introduce al paciente en una cámara especial para aplicarle oxígeno a altas presiones con el objetivo de activar la regeneración de las células y los tejidos.
Durante su estadía en la isla caribeña, el gobernante nunca apareció ante las cámaras de televisión, situación que generó incertidumbre en el país y crecientes rumores sobre supuestas complicaciones de salud.
El gobernante apareció ante las cámaras por última vez el pasado 15 de noviembre durante un encuentro con sus ministros.
La oxigenación hiperbárica es defendida por una escuela de medicina cubana que utiliza ese tratamiento para la rehabilitación de pacientes con enfermedades crónicas y ciertas patologías, pero sus resultados son muy controvertidos debido a que las academias médicas todavía no los validan.
Desde que Chávez anunció a mediados del año pasado que le habían detectado un primer tumor canceroso se ha mantenido gran sigilo sobre el tipo de cáncer, su localización y los pronósticos médicos.
El mandatario fue intervenido el pasado 26 de febrero en La Habana para extirparle una lesión cancerosa de 2 cm que apareció en la misma región pélvica donde en junio de 2011 le extrajeron un tumor. A partir de marzo y por tres meses el mandatario se sometió a sesiones de radioterapia en Cuba para combatir la reaparición del cáncer.