Ante la imposibilidad de que el Congreso estadounidense levante en lo inmediato el bloqueo económico a Cuba, el presidente Raúl Castro quiere que su homólogo Barack Obama acelere de aquí al final de su mandato las medidas para suavizar su alcance.
Ante la imposibilidad de que el Congreso estadounidense levante en lo inmediato el bloqueo económico a Cuba, el presidente Raúl Castro quiere que su homólogo Barack Obama acelere de aquí al final de su mandato las medidas para suavizar su alcance.
Con elecciones en EEUU a fines de 2016 y la incertidumbre sobre la disposición del próximo presidente para continuar la línea de normalización con Cuba, el gobierno cubano quiere aprovechar al máximo el tiempo que le resta a Obama en la Casa Blanca.
Raúl Castro y Obama se reunieron ayer en la Asamblea General de la ONU, el primer encuentro desde la reapertura de embajadas en julio pasado tras más de 50 años, y el segundo desde uno de abril, durante la Cumbre de las Américas en Panamá, que formalizó el acercamiento entre Washington y La Habana iniciado a fines de 2014.
En la sede de Naciones Unidas en Nueva York, en un “ambiente respetuoso y constructivo”, Castro, presente por primera vez en la gran cita anual de la ONU, reiteró a Obama la condición de levantar el embargo para normalizar las relaciones bilaterales.
“El presidente cubano reiteró que para que haya relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos debe ser levantado el bloqueo que causa daños y privaciones al pueblo cubano”, dijo el canciller Bruno Rodríguez en una conferencia al final de esa reunión.
“El ritmo del proceso de normalización de las relaciones bilaterales dependerá del levantamiento del bloqueo, que la realidad del bloqueo sea modificada sustancialmente mediante las muy amplias facultades que tiene el presidente de Estados Unidos”, agregó.
En efecto, y según las autoridades cubanas, Obama tiene la capacidad ejecutiva de cambiar “muchos elementos de la aplicación del bloqueo”. “Las decisiones ejecutivas tomadas hasta ahora son de valor muy limitado, de alcance y profundidad limitadísimos, y no tocan ningún hecho significativo de la aplicación del bloqueo”, precisó.
El Congreso es el único facultado para desmontar el embargo, un entramado legal vigente desde 1962 que está codificado en varias normativas, la más completa de ellas la ley Helms-Burton de 1996.
Pero Obama puede ordenar la modificación de aspectos del bloqueo, como ya lo ha hecho con el levantamiento de numerosas restricciones, más recientemente a mediados de mes cuando eliminó el límite de 2.000 dólares de remesas hacia la isla y autorizó a estadounidenses a tener empresas en Cuba. En ese sentido, y tras la reunión del martes, el mandatario estadounidense puso de relieve los cambios regulatorios que “permitirán viajar y hacer negocios a más estadounidenses en Cuba”, según un comunicado de la Casa Blanca.
Obama “destacó además pasos que Estados Unidos pretende tomar para mejorar los vínculos entre los pueblos estadounidense y cubano”, reiterando su apoyo a la cuestión de “los derechos humanos” en la isla.
El canciller Bruno Rodríguez dijo esperar que entre las próximas medidas de Obama figure la de autorizar a todos los estadounidenses a viajar libremente a Cuba.
“Los ciudadanos cubanos tienen absoluta libertad de viajar a este maravilloso país. Tengo la esperanza de que los ciudadanos norteamericanos puedan disfrutar de esa misma libertad en un plazo próximo”, señaló.
Sobre la cuestión de Guantánamo, Rodríguez dijo que es “un elemento de alta prioridad en el proceso de normalización”, exigiendo el cierre de la base y la devolución del territorio “ilegalmente ocupado”.
Durante la reunión, los dos mandatarios “intercambiaron puntos de vista” sobre la reciente visita del papa Francisco a ambos países, resolvieron “continuar trabajando” en la agenda de temas acordada, abordando por ejemplo “la cooperación en terceros países, como Haití”.
El Vaticano, a través del Sumo Pontífice argentino, tuvo un papel fundamental en el acercamiento entre ambos países, y esa visita papal previa de diez días a Cuba y Estados Unidos allanó el camino al viaje de Castro a Nueva York, admitió Rodríguez.
“El presidente se sintió realmente muy cálidamente recibido”, señaló, enumerando reuniones con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, el alcalde Bill de Blasio y el ex presidente Bill Clinton.
Tabaré advirtió sobre una "pandemia de cáncer"
El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, llamó ayer en la Asamblea General de la ONU a atender la “brutal epidemia” de cáncer, advirtiendo que de lo contrario la enfermedad generará más muertes que la Segunda Guerra Mundial.
“Estamos ante una brutal pandemia como nunca antes la humanidad conoció”, dijo Vázquez durante la cita anual de la ONU en Nueva York.
En un discurso crítico con el modo de vida contemporáneo, Vázquez, un médico oncólogo, alertó sobre el crecimiento de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, respiratorias, diabetes o cáncer.
“Queda mucho por hacer”, afirmó. Según cálculos citados por el presidente uruguayo, el cáncer en América Latina genera 4.500 millones de dólares anuales de gastos directos en consultas, diagnósticos y tratamientos, entre otros.
Los países deberían usar ese dinero en esfuerzos de diagnóstico temprano y en políticas públicas en salud, educación y vivienda, para evitar más muertes, señaló.
“Para 2030 un millón de latinoamericanos morirán solo de cáncer y más de 7 millones en el mundo (...) Va a matar al año a más personas que las que mató la Segunda Guerra Mundial”, advirtió.
"Una Colombia en paz será un factor positivo"
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró en la Asamblea General de las Naciones Unidas que el acuerdo que su país alcanzó la semana pasada con las FARC en La Habana podría ser un modelo para resolver otros conflictos internacionales, y prometió que el próximo año regresará a la ONU “como presidente de una Colombia en paz, de una Colombia reconciliada”.
“Hoy vengo a ratificar ante el mundo que, entre los más de 20 conflictos armados que subsisten en el planeta y que generan tanto dolor, pobreza y sufrimiento, hay uno, el de mi país, el de Colombia, que está en el camino final de una solución real”, exclamó,y agregó: “Estamos sentando un precedente que puede servir de modelo a otros conflictos armados en el planeta”.
El mandatario subrayó la importancia del acuerdo y su dimensión internacional: “Cuando países que han estado en conflicto armado retoman el camino del diálogo, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje y audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad”, dijo. Santos recordó los detalles del acuerdo alcanzado con las FARC hace apenas unos días en Cuba, entre ellos la fecha estimada de terminación del conflicto.