29 de noviembre de 2014 - 00:00

Cameron se enfrenta a Europa por su plan contra la inmigración

Los europeos que no consigan trabajo en seis meses deberán volverse a su país. La UE no lo acepta porque implicaría restringir la libre circulación de personas.

El primer ministro británico David Cameron anunció ayer una serie de medidas contra la inmigración de la Unión Europea (UE) y admitió que requerirán cambios en los tratados europeos que podrían enfrentarle a sus socios.

“Sin duda, aplicar este paquete de medidas en su conjunto necesitará cambios en los tratados”, dijo Cameron tras anunciar que los europeos que no hayan encontrado trabajo en seis meses tendrán que irse y que para tener derecho a ayudas sociales tendrán que haber trabajado al menos cuatro años.

Además, los inmigrantes no podrán cobrar subsidios británicos si ya han regresado a su país.

En su discurso, pronunciado en una fábrica en las afueras de Londres, el primer ministro dijo que no descartaba “nada” si sus socios no atienden sus demandas, amenazando veladamente con buscar la salida del Reino Unido de la UE en el referéndum que pretende celebrar sobre este tema en 2017 (si gana las elecciones).

“Si hacen oídos sordos a nuestras inquietudes y no podemos encarrilar nuestra relación con la UE, por supuesto que no descarto nada”, aseguró.

España es uno de los países que más ha contribuido al ascenso de la inmigración a Gran Bretaña, el país europeo que más ha crecido económicamente en los últimos meses. Unos 45.600 españoles se instalaron en Gran Bretaña en el último año, aún así un 9% menos que en el lapso anual anterior.

En 2013, España fue el segundo país en inmigrantes llegados a Gran Bretaña, sólo por detrás de China y por delante de India, Australia y Polonia.

En total, la inmigración neta anual -inmigrantes menos británicos que se van- aumentó en 260.000 personas entre junio de 2013 e igual mes de 2014. Cameron había prometido reducirla a unas pocas decenas de miles.

La primera ministra alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande han recordado a Cameron en varias ocasiones que la libre circulación de personas es uno de los principios sagrados de la UE.

Ayer, el portavoz del ejecutivo europeo, Margaritis Schinas, dijo que la UE está dispuesta a discutir las propuestas de Cameron “tranquila y cuidadosamente”.

“Son ideas del Reino Unido y forman parte del debate, tendrían que ser examinadas sin dramatismos, tranquila y cuidadosamente”, explicó a la prensa.

Mensaje al UKIP

Tras días de especulaciones, Cameron no anunció finalmente ninguna medida para imponer cuotas de inmigrantes, como reclamaba el Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP) de Nigel Farage. Farage respondió al discurso de Cameron advirtiéndole que debe excusarse ante los británicos por haber faltado a sus promesas electorales y estimando que sus propuestas no son realistas.

Cameron “sabe que algunas de las cosas que propuso hoy serán contestadas en los tribunales europeos... después de las elecciones”, escribió en Twitter.

“Le ha llevado a Cameron 10 años como líder de los conservadores darse cuenta de las cosas que dijo hoy”, prosiguió Farage, eurodiputado. Las encuestas predicen un fuerte ascenso del UKIP en las elecciones generales de mayo, una pujanza que está erosionando el ala derechista del partido conservador.

Los expertos coinciden en que resultará difícil que Bruselas permita a Cameron aplicar todas sus propuestas pero que lo importante es no cuestionar la libertad de movimiento de los europeos. Agencias

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