El vendaval mundial por las filtraciones de los Papeles de Panamá se agudizó ayer en Gran Bretaña, al admitir David Cameron que tuvo fondos en un paraíso fiscal.
El vendaval mundial por las filtraciones de los Papeles de Panamá se agudizó ayer en Gran Bretaña, al admitir David Cameron que tuvo fondos en un paraíso fiscal.
Cameron confesó haber tenido una participación de 31.500 libras esterlinas (42.000 dólares) en una sociedad con su padre y que vendió los activos en 2010, cuatro meses antes de asumir como primer ministro británico.
Hasta ahora, durante toda la semana, el premier había dado cuatro diferentes versiones sobre el caso. Primero dijo que era “una cuestión privada”; luego, que ni él ni su familia tenían acciones; después enumeró sus bienes (casa ahora alquilada en Londres, su sueldo de 150.000 libras esterlinas, algunos ahorros) y finalmente reconoció que había tenido 5.000 acciones en la sociedad offshore Blairmore Investment Trust durante tres años hasta 1997.
En su cuarta declaración, el primer ministro sostuvo que él y su mujer vendieron acciones por 31.500 libras esterlinas en Blairmore Holding, la compañía que su padre fundó en Panamá para evadir impuestos en Gran Bretaña.
“Yo quiero ser claro como puedo con respecto al pasado, al presente y al futuro porque, francamente, yo no tengo nada que esconder. Yo estoy orgulloso de papá y lo que hizo y el negocio que estableció y el resto de esto”, declaró Cameron en una entrevista con ITN.
"Yo no puedo tolerar que su nombre sea arrastrado en el barro. Yo elegí un camino diferente al de mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo, que eran agentes bursátiles. Yo no tengo nada que ocultar y estoy feliz de dar “ respuesta”, dijo.
Cameron fue un gran promotor de la campaña contra los paraísos fiscales públicamente e insistió sobre su caso en que hay “hay un malentendido fundamental” con que había sido fundada por su padre Ian, fallecido en 2010, para evadir impuestos.
La revelación se produjo cinco días después de que su padre fuera mencionado en los Panama Papers. La compañía había sido fundada en 1980 y trasladada a Irlanda en 2012, cuando iba a asumir como primer ministro. El objetivo de Ian Cameron al fundar la sociedad fue escapar de pagar tributos en Gran Bretaña y a su muerte, el primer ministro recibió una herencia que las incluía.
Cameron dijo que las ganancias de él y su mujer fueron sujetas “a todos los impuestos británicos” pero la cifra obtenida es por debajo del impuesto a las ganancias.
El principal problema que tiene Cameron frente al affaire es su mentira. Una debilidad que en una sociedad puritana como Gran Bretaña se puede pagar con el cargo, justo cuando está en plena campaña por el referéndum para decidir si se retiran o no de Europa.
Putin, contra la pared
El presidente ruso Vladimir Putin, otro de los nombres que figura en la lista de personalidades asociadas a firmas offshore, rechazó que existan "elementos de corrupción" entre las personas de su entorno más íntimo citados en los "Panama papers".
“¿Qué elementos de corrupción? No hay ninguno”, dijo Putin, que acusa a Estados Unidos de estar detrás de la filtración de millones de documentos del despacho de los abogados panameños Mossack-Fonseca.
El gobierno de Panamá, bajo presión internacional tras las revelaciones del Consorcio Internacional de Periodistas, siguió dando explicaciones sobre su sistema financiero y se declaró dispuesto a negociar con los países occidentales para endurecer sus prácticas fiscales y limpiar su imagen.
“El llamado que hago a los países de la OCDE es el de regresar a la mesa del diálogo y buscar acuerdos y que no se use esta coyuntura para afectar la imagen de Panamá, porque eso no lo vamos a aceptar”, dijo el presidente panameño, Juan Carlos Varela.
El país centroamericano tiene “ legislación favorable a la creación de sociedades en paraísos fiscales, a contracorriente de la tendencia mundial, impulsada por naciones como Francia, hacia una transparencia fiscal cada vez mayor.
Mossack asesoraba a Panamá y renunció
El abogado nacido en Alemania que cofundó la firma de abogados Mossack-Fonseca, que está en el centro de un revuelo por los llamados “Panama papers”, renunció a un consejo que asesora al gobierno del país centroamericano en política exterior.
La cancillería de Panamá dijo ayer que el abogado Jurgen Mossack renunció esta semana al puesto honorario sin sueldo en el Consejo Nacional de Relaciones Exteriores, una junta informal de asesoría.
Mossack y su socio, Ramón Fonseca, desempeñaban un destacado papel político en Panamá hasta que el domingo fueron divulgadas historias noticiosas sobre los manejos financieros de los ricos y famosos. Dichas historias se basaban en un conjunto de 11,5 millones de documentos de la firma de abogados que ofrecen detalles sobre compañías fachada, ocultas.