Unos 60 policías de Nueva York comenzarán a llevar desde este fin de semana una minicámara en su uniforme, un ensayo de la alcaldía que busca dar más transparencia a las acciones de los oficiales en medio de la polémica por el uso excesivo de la fuerza. “El uso de cámaras corporales hará que las calles sean más seguras y nuestros policías más eficaces”, señaló ayer el alcalde Bill De Blasio al presentar el proyecto en una conferencia de prensa en Queens (noreste).