Hoy arreciaron las presiones para que la infanta Cristina renuncie a la sucesión real en la que ocupa la sexta posición. Incluso circularon versiones de que esa decisión “voluntaria, personal e irrevocable”, como manda la ley, se produciría en las próximas horas.
Sucede que los acontecimientos se han precipitado ante un hecho de gran importancia, el primer discurso del Rey Felipe VI a los españoles el próximo 25 de diciembre con motivo de la Navidad.
La devastación que ha causado en la monarquía española y en la Familia Real el “caso Urdangarín” fue descripto, e hizo fama, como “el martirio” por la Casa Real. El entonces príncipe de Asturias, don Felipe, se había apartado ya con disgusto de Iñaki Urdangarín y alejado de su hermana preferida, doña Cristina.
El heredero de la corona, por entonces, hizo declaraciones donde contradecía algunas posiciones de la Corona favorables a la situación de la infanta.
“Todos los españoles somos iguales ante la ley y es fundamental respetar las decisiones de la justicia”, repetía don Felipe como lo decía su padre para hundir a Urdangarín sin imaginarse que su famoso “caso” pronto serviría para bautizar la situación jurídica de su hija.
Mucho se ha hablado y errado sobre la sucesión real. ¿Porqué el Rey no obliga a su hermana a dimitir o, directamente, ordena la exclusión?, se ha repetido equivocadamente. La línea sucesoria está inscripta en la Constitución democrática de 1978 y no se puede tocar sino por una reforma constitucional que las Cortes lleven adelante.
Es casi imposible que ocupando la sexta posición la Infanta pueda sentarse en el trono. Por lo tanto, la renuncia es un gesto que implica el reconocimiento de que doña Cristina de Borbón y Grecia obró mal y no dio el buen ejemplo que se exige por encima de todo a la Familia Real.
“La infanta está muy apesadumbrada por la decisión del juez de imputarla por dos delitos fiscales”, confió una fuente próxima a la defensa de la hermana del Rey Felipe VI, doña Cristina de Borbón y Grecia, (49 años, 4 hijos). Aunque la decisión del magistrado instructor José Castro, se descontaba, la hija de los Reyes Eméritos de España, ha recibido dos golpes devastadores desde el lunes.