A horas de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) comience a discutir el futuro político del presidente de Brasil, Michel Temer, la Fiscalía de ese fuero judicial acusó ayer al mandatario de haber recibido junto a su entonces compañera de fórmula, la destituida Dilma Rousseff, unos 34 millones de dólares en la campaña del 2014 y pidió a la Corte que anule ese mandato del Poder Ejecutivo iniciado en 2014.
“Todo este formidable volumen de dinero empleado en la campaña constituye abuso de poder económico y compromete la legitimidad y normalidad del pleito electoral”, denunció el subprocurador electoral Nicolao Dino.
Según la Fiscalía electoral, la campaña Rousseff-Temer recibió ese dinero de la constructora Odebrecht y Dino pedirá al TSE que anule el mandato presidencial que comenzó en 2014, separe del cargo a Temer y suspenda los derechos políticos de Rousseff, que en ese caso no podría presentarse como candidata a ningún cargo público en las próximas elecciones de 2018.