Una estricta veda de propaganda y mitines políticos comenzó a regir ayer en Bolivia, en la antesala de las elecciones regionales, en las que casi 6 millones de bolivianos designarán gobernadores y alcaldes.
Una estricta veda de propaganda y mitines políticos comenzó a regir ayer en Bolivia, en la antesala de las elecciones regionales, en las que casi 6 millones de bolivianos designarán gobernadores y alcaldes.
El Tribunal Supremo Electoral, máxima instancia que rige el plebiscito, prohibió a los medios difundir propaganda electoral.
Desde ayer las radios y televisoras han dejado de emitir la profusa propaganda política, que durante más de un mes saturó las calles y medios de comunicación con estridentes spots.
Las nueve gobernaciones departamentales de Bolivia expidieron también sendos 'autos de buen gobierno' limitando temporalmente algunos derechos ciudadanos.
Por ejemplo: desde 48 horas antes del plebiscito “queda absolutamente prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en domicilios, tiendas o cantinas”.
El domingo, día del sufragio, los bolivianos estarán además prohibidos de desplazarse de una región a otra o “el traslado de ciudadanos de un recinto electoral a otro”, según las gobernaciones.