La candidata presidencial chilena Michelle Bachelet se metió de lleno ayer en la campaña para la segunda vuelta del 15 de diciembre, en la que enfrentará a la aspirante de la derecha, Evelyn Matthei, con un acto celebrado en San Ramón, una humilde comuna del sur de Santiago donde el domingo obtuvo 60% de los votos.
Ovacionada por un numeroso grupo de vecinos que se acercó al frontis de la intendencia en un mediodía nublado y más bien fresco, Bachelet saludó con afecto y alegría a una heterogénea concurrencia y reiteró sus proyectos de llevar adelante un gobierno que impulse reformas en la Constitución nacional, en los impuestos y en la educación.
Su contrincante, en tanto, mantuvo una serie de reuniones partidarias destinadas a la planificación de la campaña, anunció su vocera, Lily Pérez.
"Se siente, se siente, Bachelet presidente" y "Bachelet, Bachelet, presidenta otra vez", gritaban los vecinos de San Ramón para agasajar a su líder, que no dejó de saludar a ancianos y niños, en general de humilde condición social, que se le acercaron afectuosamente.
En coincidencia con sus dichos de anteanoche en el discurso posterior al escrutinio, Bachelet, que intenta convertirse en la primera mujer en ser presidenta de Chile en dos oportunidades, insistió ayer en sus principales propuestas de campaña y a cambio recibió una aprobación sincera y hasta candorosa de parte de su auditorio.
"Hoy comenzamos este camino para lograr un amplio triunfo en diciembre que nos permitirá tener una educación gratuita e igualitaria y una salud pública eficiente y para todos", arengó, ante lo cual la muchedumbre gritaba "síííí".
La ex mandataria destacó la performance electoral de Tucapel Giménez y Daniel Melo, los dos candidatos a diputados nacionales por el distrito electos, en uno de los únicos 12 casos en todo el país en que Nueva Mayoría "dobló" a la Alianza (en la jerga política chilena, "doblar" significa colocar los dos candidatos propios contra ninguno de la oposición).
La elección de diputados nacionales fue muy positiva para Nueva Mayoría, que dejaba 57 escaños y logró 68, mientras la derecha, a la que se le vencían 58, mantuvo 48. Los cuatro diputados restantes para llegar a los 120 son independientes.
El Senado, en cambio, prácticamente no tuvo variaciones, ya que Nueva Mayoría creció apenas en un representante (de 20 a 21) y el actual oficialismo se mantiene en 16. Una banca responderá a un independiente.
Mientras la candidata opositora ya puso pie en el comienzo de la actividad proselitista, su contrincante se limitó durante esta jornada a mantener reuniones con sus principales colaboradores para planificar la campaña.
En los comandos electorales de las dos candidatas ya comenzaron las febriles reuniones para planificar la estrategia a seguir, y en ese sentido parece ser más gravosa la tarea que le espera a la derecha, ya que parte 22 puntos porcentuales abajo de Bachelet.
Dos visiones opuestas
Bachelet y Matthei representan dos visiones diametralmente opuestas de Chile, que cada una defenderá con vehemencia en la campaña por la segunda vuelta.
Bachelet, la primera mujer que llegó a la presidencia chilena (2006-2010), impulsada por la coalición Nueva Mayoría -socialistas, democristianos y el Partido Comunista- propone un ambicioso paquete de reformas que buscan corregir el modelo político y económico heredado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Con una economía chilena que crece a buen ritmo pero que arrastra una alta desigualdad social la propuestas de cambio que propone la exmandataria han calado hondo.
Matthei se opone fervientemente a las reformas propuestas por Bachelet, con quien comparte un pasado en común: ambas son hijas de generales de la Fuerza Aérea que eran grandes amigos y de niñas compartieron juegos en la base militar donde vivían.
Candidata de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) de 60 años, Matthei aspira a una continuidad del gobierno de Piñera, calificando los cambios impulsados por Bachelet como "irracionales".