10 de agosto de 2026 - 13:45

Ni nafta premium, ni aditivos: el hábito simple que ayuda a cuidar el motor durante los primeros minutos de manejo

Cuidar el motor no requiere necesariamente nafta premium ni aditivos. Un hábito de conducción durante el arranque en frío puede favorecer su funcionamiento y reducir el desgaste.

Durante décadas fue habitual encender el vehículo y dejarlo varios minutos regulando antes de comenzar el viaje. En los motores modernos con inyección electrónica, sin embargo, generalmente no es necesario esperar tanto: después de unos instantes para estabilizar el régimen, puede iniciarse la marcha suavemente, siguiendo siempre las indicaciones particulares del fabricante.

Por qué el motor necesita unos minutos para alcanzar su temperatura

El aceite cumple una tarea fundamental dentro del motor: forma una película lubricante entre numerosas piezas metálicas sometidas a movimiento, presión y temperatura. Después del arranque, la bomba comienza rápidamente a distribuirlo por el circuito, pero eso no significa que todo el conjunto haya alcanzado inmediatamente sus condiciones normales de funcionamiento.

Además, no solamente importa el aceite. Refrigerante, transmisión y diferentes componentes mecánicos también necesitan aumentar progresivamente su temperatura. Por eso, exigir una aceleración fuerte apenas se abandona el estacionamiento puede someter al conjunto a esfuerzos innecesarios cuando todavía está frío.

El hábito recomendado es bastante sencillo: arrancar, esperar brevemente mientras se coloca el cinturón y se prepara el vehículo y comenzar a circular con suavidad. Durante los primeros kilómetros conviene evitar aceleraciones bruscas, regímenes elevados de revoluciones y grandes cargas sobre el motor hasta que alcance gradualmente una temperatura adecuada.

Esto es diferente de dejar el auto detenido durante diez o quince minutos para "calentarlo". Fabricantes actuales señalan en sus manuales que, en condiciones normales, suele ser preferible comenzar a conducir suavemente en lugar de mantener el vehículo regulando durante períodos prolongados.

Ni los aditivos ni la nafta premium reemplazan un buen hábito

Utilizar combustible de mayor octanaje que el exigido por el fabricante no proporciona automáticamente una protección adicional. Si un vehículo está diseñado para funcionar con determinado octanaje, cargar uno superior no convierte por sí mismo al combustible en una herramienta para reducir el desgaste mecánico.

Algo similar sucede con los aditivos. Los productos externos no deberían utilizarse indiscriminadamente y nunca reemplazan el mantenimiento indicado por la automotriz: aceite con la especificación correcta, filtros en buen estado y servicios realizados dentro de los intervalos correspondientes siguen siendo fundamentales para cuidar el motor.

La mecánica moderna redujo considerablemente las exigencias que tenían los vehículos antiguos durante un arranque en frío, pero no eliminó la importancia de una utilización responsable. Una conducción tranquila durante los primeros minutos cuesta exactamente lo mismo y ayuda a evitar esfuerzos innecesarios mientras el auto alcanza progresivamente sus condiciones normales de funcionamiento.

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