Controlar la presión de los neumáticos es una tarea sencilla que influye en el desgaste, el consumo y la seguridad del auto. Sin embargo, inflar las cubiertas con una referencia equivocada puede perjudicar su funcionamiento. La medida correcta es la indicada por el fabricante del vehículo, según sus condiciones de uso.
No existe una cifra universal que sirva para todos los modelos. Antes de conectar el inflador, consultá la etiqueta del vehículo o el manual y verificá si hay indicaciones diferentes para cada eje o para circular con mayor carga.
Cuáles son los cuatro errores al inflar las cubiertas
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Inflarlas “a ojo” o copiar la presión de otro auto. El aspecto exterior no permite determinar con precisión cuánto aire tiene una cubierta. Usá un manómetro y compará la lectura con la especificación del vehículo. Michelin recomienda mantener la presión indicada en la información del auto o en su manual.
Usar la presión máxima del lateral como objetivo habitual. El valor máximo marcado en el neumático no reemplaza la recomendación del fabricante del auto. Bridgestone advierte que inflar habitualmente hasta ese máximo puede acelerar el desgaste o comprometer la tracción y el frenado. Buscá la presión recomendada para tu vehículo, que suele figurar en una etiqueta en el marco de la puerta del conductor.
Ajustar una cubierta caliente como si estuviera fría. La presión aumenta con la temperatura durante la circulación. Si retirás aire para llevar una cubierta caliente al valor previsto en frío, puede quedar insuficientemente inflada cuando se enfríe. Michelin indica que nunca se debe desinflar un neumático caliente para corregir ese aumento normal.
Olvidarse del auxilio y de las diferencias entre ejes. Revisar solamente las cuatro ruedas en uso deja pendiente una comprobación importante. El auxilio también necesita control; si es temporal, puede requerir una presión específica y tener límites de velocidad y distancia. Tampoco asumas que las ruedas delanteras y traseras llevan siempre el mismo valor: respetá lo que establece el manual.
Cuándo conviene medir la presión de los neumáticos
La comprobación debe hacerse preferentemente con las cubiertas frías. La agencia estadounidense de seguridad vial NHTSA utiliza como referencia un vehículo que no haya circulado durante al menos tres horas y recomienda revisar todos los neumáticos, incluido el auxilio, una vez por mes.
Para simplificar la tarea, anotá o fotografiá las presiones indicadas en la etiqueta del auto. Así podés consultar rápidamente los valores correspondientes al eje delantero, al trasero y a las distintas condiciones de carga, sin depender de la memoria.
Si el vehículo tiene un sistema de monitoreo de presión, mantené igualmente la revisión periódica. El testigo del tablero no reemplaza el control mensual con manómetro, según la asociación estadounidense de fabricantes de neumáticos USTMA.
Por qué una presión incorrecta puede salir cara
Circular con una presión inadecuada puede provocar desgaste prematuro y mayor consumo de combustible, además de alterar el comportamiento del vehículo. Por eso, agregar aire de más “por las dudas” tampoco es una solución.
Si una rueda pierde presión repetidamente, pedí una revisión en una gomería en lugar de limitarte a inflarla cada pocos días. Al terminar cualquier control, colocá nuevamente los tapones de las válvulas y conservá el registro de los valores recomendados junto con la documentación del vehículo.