17 de agosto de 2026 - 18:25

Juan, mecánico: "Para pasar badenes y que no se parta el auto hay que reducir y acelerar de forma progresiva"

Un mecánico explicó qué hacer con el auto al acercarse a un badén para evitar golpes innecesarios y reducir el desgaste de la suspensión.

Los badenes forman parte de la seguridad vial de calles y rutas. Están ahí para obligar a levantar el pie del acelerador, pero también son un problema para el vehículo cuando pasan rápido. Una frenada brusca, una acelerada o una maniobra apurada pueden generar más esfuerzo del necesario en distintas partes del coche. Un mecánico ofrece una estrategia lógica.

Y hay un detalle que muchos conductores pasan por alto. El problema no siempre está en el badén, sino en la forma de llegar hasta él. El mecánico Juan José, conocido en TikTok como Talleres Ebenezer, explicó una técnica sencilla para atravesarlos con menos impacto y evitar que la suspensión soporte esfuerzos innecesarios.

Los amortiguadores cumplen una función importante al controlar los movimientos de la carrocería después de que las ruedas encuentran una irregularidad.

Los amortiguadores cumplen una función importante al controlar los movimientos de la carrocería después de que las ruedas encuentran una irregularidad.

La clave está en reducir la velocidad antes de llegar al badén

Cuando un vehículo encuentra un resalte, la suspensión tiene que absorber el movimiento que se produce entre las ruedas y la carrocería. Por eso, cuanto mayor sea la velocidad, más fuerte puede ser el impacto. Pero también influye lo que hace el conductor justo antes de alcanzar el obstáculo.

Juan José resume su recomendación de una manera muy concreta: “reducir la velocidad y luego acelerar de forma progresiva, sin tirones”. La idea es sencilla: anticiparse al badén y no esperar hasta tenerlo prácticamente debajo del coche para frenar.

Una de las situaciones más perjudiciales se produce cuando el conductor circula rápido, detecta el resalte demasiado tarde y pisa el freno con fuerza. En ese momento, el peso del vehículo se desplaza hacia la parte delantera. Si inmediatamente después las ruedas delanteras suben sobre el obstáculo, la suspensión tiene que afrontar un movimiento más violento.

El tamaño del resalte y las características de cada vehículo también influyen

No responde igual un auto pequeño que uno pesado, ni un automóvil con la suspensión en buen estado que otro con amortiguadores deteriorados. Sin embargo, el principio es el mismo: evitar movimientos repentinos.

También conviene recordar que los badenes no están diseñados para romper vehículos. Los modelos homologados tienen unas dimensiones determinadas y, en condiciones normales, un automóvil en buen estado debería poder superarlos sin sufrir daños importantes.

Cuando las cuatro ruedas hayan dejado atrás el obstáculo, se puede volver a acelerar de manera gradual.

Cuando las cuatro ruedas hayan dejado atrás el obstáculo, se puede volver a acelerar de manera gradual.

Qué hacer cuando se ve un badén a lo lejos

  • La mejor estrategia comienza varios metros antes. Si el conductor observa un resalte con suficiente anticipación, puede levantar el acelerador y reducir la velocidad de manera gradual. Juan José recomienda hacerlo aproximadamente cuando el obstáculo todavía está a unos 50 metros, en lugar de esperar hasta el último instante.
  • Así, cuando el coche llega al badén, ya circula a una velocidad mucho más apropiada. No hace falta clavar los frenos ni realizar movimientos bruscos con el volante. La intención es que las ruedas suban y bajen del resalte de forma progresiva.
  • Una vez que el vehículo supera el obstáculo, tampoco resulta conveniente acelerar de golpe. Lo recomendable es recuperar la velocidad poco a poco. De esa manera, se evita someter nuevamente a la suspensión y al tren de rodaje a una transferencia de peso repentina.

Este hábito puede parecer insignificante cuando se hace una sola vez, pero cambia cuando el coche atraviesa decenas de badenes durante meses o años. La repetición de impactos fuertes puede contribuir al desgaste de amortiguadores, componentes de la suspensión y otras piezas relacionadas con el tren de rodaje.

Además, pasar demasiado rápido puede provocar que la parte inferior del vehículo roce contra el asfalto. Esto resulta especialmente probable en automóviles bajos o cuando el obstáculo es más pronunciado de lo esperado.

El objetivo no es solamente cuidar los amortiguadores. Conducir así también permite mantener mayor control sobre el coche y reducir la posibilidad de golpes en la parte baja de la carrocería.

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