Tres argentinos que no se habían reportado tras el devastador paso del tifón Haiyan fueron encontrados hoy, después de que el sacerdote de este país, Gustavo Aguilera, denunciara su desaparición.
Tres argentinos que no se habían reportado tras el devastador paso del tifón Haiyan fueron encontrados hoy, después de que el sacerdote de este país, Gustavo Aguilera, denunciara su desaparición.
Ayer, Hernando Díaz Lliteras , encargado consular en Filipinas, había dicho desde Manila que "no hubo problemas con el centenar de argentinos que vive en Filipinas", y que "ninguno de ellos se encuentra en la zona del desastre" que corresponde a la región central del país, por lo que "no se reporta ningún compatriota entre las víctimas".
El cónsul añadió que la colonia argentina en Filipinas es "muy reducida" y "está compuesta por varios ejecutivos de empresas y sus familiares y por gran cantidad de sacerdotes católicos de distintas órdenes".
Díaz Lliteras recordó el pasado hispano de Filipinas, ya que "estuvieron unos 400 años bajo la dominación española", lo que los convirtió en el único país asiático católico.
La Cancillería confirmó hoy que no llegó desde Manila, donde ya está cerrada la sede consular por la diferencia horaria, algún cambio en la información.
"Los argentinos que llegan a Filipinas no están obligados a avisar al consulado o a la embajada, por lo que no tenemos cifras exactas, pero calculamos que son alrededor de un centenar”, dijo el jefe de la sección consular.
Recordó que "la capital de Filipinas, Manila, se encuentra a unos 850 kilómetros de la zona central donde ocurrió el mayor desastre por el tifón" y que en esa zona "sólo se registraron lluvias y tormentas pero de menor intensidad".