18 de enero de 2013 - 00:40

Argelia: sangriento rescate de rehenes

Fuerzas argelinas asaltaron una planta de gas en el desierto, tomada por combatientes de Al Qaeda. Según los rebeldes, que se mantienen atrincherados, hubo 34 rehenes y 15 islamistas muertos. Escaparon cientos.

Un número aún indefinido de personas murieron ayer en la operación de las fuerzas especiales argelinas para liberar a centenares de rehenes secuestrados por un comando islamista en una planta de gas en el sureste de Argelia, según indicó el ministro argelino de Comunicación Mohamed Said. Sin embargo, un vocero de los secuestradores se comunicó con agencias internacionales y detalló que 34 rehenes y 15 combatientes islamistas murieron por el ataque argelino.

Said anunció que varios rehenes habían muerto, muchos otros fueron liberados y varios "terroristas neutralizados", al mismo tiempo que la agencia argelina APS anunciaba a media tarde de Argelia el fin del asalto a la planta en In Amenas, en el desierto, 1.300 km al sureste de Argel.

Sin embargo, APS anunció después que el asalto realizado por las fuerzas especiales del ejército argelino sólo había hecho posible controlar una parte del complejo.

La agencia precisó luego que el sitio donde se encontraba la mayoría de los rehenes estaba neutralizado, mientras las fuerzas de seguridad cercaban todavía la fábrica del complejo.

Hubo "un número importante de rehenes liberados y desgraciadamente unos muertos y heridos" pero no es posible dar cifras "definitivas", había indicado Said.

Said acusó a una "multinacional terrorista que procura involucrar" a Argelia en el conflicto maliense, de "desestabilizar" al Estado argelino y "destruir su economía", muy dependiente de los hidrocarburos.

Según las fuentes terroristas antes citadas, otros 7 rehenes occidentales -tres belgas, dos estadounidenses, un japonés y un británico- siguen vivos y sobrevivieron al ataque del ejército argelino.

El comando islamista entró a Argelia por la frontera Libia, indicó por su parte el ministro argelino del Interior Dahou Ould Kablia.

Argelia justificó ayer por la noche la intervención de su ejército para poner fin a la espectacular toma de rehenes, pero varias potencias occidentales que tenían ciudadanos secuestrados por el comando islamista se mostraron preocupadas por un balance potencialmente fuerte.

Los secuestradores se presentaron como los "Signatarios por la sangre", nombre de la katiba (unidad combatiente) del argelino Mokhtar Belmokhtar, apodado "el tuerto" o "Mister Marlboro" por sus supuestos tráficos de cigarrillos.

El primer ministro británico, David Cameron, anuló su discurso sobre Europa previsto para hoy por la mañana en Amsterdam debido a la crisis de los rehenes en Argelia, anunció ayer un portavoz de Downing Street.

Cameron advertía en ese mismo momento a los británicos en una comparecencia televisiva que debían "prepararse para la posibilidad de más malas noticias" en Argelia. "Hay varios rehenes británicos. Sabemos que uno ha muerto. Las fuerzas armadas argelinas ahora han atacado este complejo. Es una situación muy peligrosa, muy incierta y muy cambiante, y creo que debemos prepararnos para la posibilidad de malas noticias más adelante", dijo en una declaración televisiva.

Un ciudadano británico murió el miércoles durante el ataque de los islamistas a la planta de In Amenas, operada por la petrolera británica BP, la noruega Statoil y la argelina Sonatrachen en el sureste del país.

Antes, Cameron abordó la situación con el presidente de Estados Unidos Barack Obama, con quien acordó en una conversación telefónica que "la prioridad era establecer lo que ocurre en el terreno", y con el mandatario francés François Hollande.

Un portavoz de Cameron había dicho previamente que el primer ministro británico hubiera "preferido ser consultado" sobre la operación militar argelina antes de que comenzara, sobre todos porque quería "tratar de resolver la situación lo más pacíficamente posible".

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, pidió a las embajadas de EEUU y a las empresas en el norte de África que revisen sus medidas de seguridad tras la toma de rehenes, anunció ayer el Departamento de Estado.

El desenlace de la toma de rehenes en una planta de gas de Argelia "es al parecer dramático", declaró ayer en París el presidente francés François Hollande.

"Lo que pasa en Argelia justifica aún más la decisión que tomé en nombre de Francia de ayudar a Mali en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y a pedido del presidente de ese país", señaló Hollande.

Francia anunció ayer su decisión de reforzar su despliegue en Mali, con el envío de 1.400 militares suplementarios y de helicópteros de combate.

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