La Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) de Chile convocó a una reunión el lunes "con carácter de urgente" por los ataques incendiarios en la zona mapuche en el sur de Chile, que dejaron dos muertos esta semana pasada, informó este domingo el diario El Mercurio. La citación, de acuerdo al diario, "fue hecha por el director de la ANI, Gonzalo Yuseff, por instrucciones precisas del Presidente Sebastián Piñera".
Asistirían a este encuentro, los jefes de inteligencia del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y representantes de la Policía y el Estado Mayor de la Defensa Nacional. La idea "es que cada una de las instituciones intercambie y analice todos los antecedentes que, por separado, han recopilado respecto de la situación de violencia que se vive en la zona mapuche", según El Mercurio.
En las últimas semanas se han registrado una serie de ataques incendiarios en la región de La Araucanía, a unos 600 km al sur de Santiago, donde se asientan la mayoría de las comunidades mapuches, la mayor etnia chilena. El viernes, un matrimonio de ancianos murió calcinado tras el incendio intencional de la vivienda que habitaban en la localidad de Vilcún. Al día siguiente, una bodega donde se guardaba maquinaria y dos camiones fueron incendiados.
El gobierno de Piñera cree que en la región opera un pequeño grupo "terrorista". "Enfrentamos a un enemigo fuerte, poderoso y organizado", dijo el sábado el ministro del Interior, Andrés Chadwick.
La semana pasada, Chadwick había señalado que este grupo está constituido por unas 120 personas, quienes estarían recibiendo instrucciones y financiamiento desde el exterior, posiblemente desde la Argentina.
En el lugar del ataque del viernes fueron encontrados panfletos alusivos al quinto aniversario de la muerte del joven estudiante mapuche Matías Catrileo, asesinado por un disparo policial mientras participaba en la ocupación de otro predio de propiedad de la misma familia que murió calcinada.
Hasta ahora, ningún grupo mapuche se ha adjudicado los ataques. Primeros habitantes de Chile, los mapuches suman hoy unos 700.000 (entre los 16,5 millones de chilenos), con niveles de pobreza que duplican a los del resto de la población.