El ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez, insistió en acusar a Estados Unidos de ser el organizador de un supuesto plan insurreccional contra su país, conspiración en la que involucró a políticos opositores, empresarios, banqueros, dirigentes estudiantiles y legisladores norteamericanos.
Venezuela enfrenta desde febrero sangrientas protestas, con saldo de 41 muertos y más de 700 heridos, revueltas que desde el inicio fueron calificadas por el presidente Nicolás Maduro como un intento de golpe patrocinado por sectores de Estados Unidos y Colombia.
En una exposición de 45 minutos, convocada para "difundir un informe completo de todas las personas que están detrás del golpe de Estado", el ministro compiló informes parciales suministrados en semanas previas y volvió sobre las acusaciones contra Washington.
El plan responde "a los dos objetivos principales que tiene el gran imperio, Estados Unidos, contra Venezuela: impedir la propagación continental del pensamiento bolivariano y apropiarse de la mayor reserva petrolera mundial", según la acusación del general Rodríguez.
Desde la llegada al poder hace un año de Maduro, heredero político de Hugo Chávez, ocho funcionarios de la embajada y del consulado estadounidenses fueron expulsados.