24 de noviembre de 2012 - 01:16

UE: sin acuerdo presupuestario por la pugna entre países ricos y pobres

Los líderes europeos no lograron consensuar una asignación de 972.000 millones de euros entre 2014 y 2020. Grecia, Portugal, España e Irlanda piden más ayuda, mientras que Gran Bretaña reclama más ahorro y ajustes.

Los dirigentes europeos fracasaron ayer en alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto para 2014-2020 en una cumbre de dos días marcada por la intransigencia de Gran Bretaña, que exige recortes radicales, y por la determinación de muchos países, dispuestos a batallar por las ayudas.

“Un acuerdo es posible a comienzos de año”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy. “Las negociaciones sobre el presupuesto “son difíciles y necesitan tiempo”, añadió durante una conferencia de prensa al final de la cumbre entre los 27 jefes de Estado y de Gobierno.

El primer ministro británico, David Cameron, llegó a la reunión con la misma determinación con la que se fue: exigir drásticos recortes de un presupuesto que representa el 1% del PBI de la Unión Europea.

“El acuerdo que estaba sobre la mesa no era algo que podía aceptar, así como tampoco fue del agrado de muchos países”, señaló Cameron al final de la reunión.

El presidente de la Unión Europea, Herman van Rompuy, presentó la noche del jueves una nueva propuesta de presupuesto para 2014-2020 tratando de recoger todas las exigencias y “líneas rojas” que le expusieron a lo largo del día los 27 mandatarios del bloque en reuniones bilaterales.

El nuevo plan, por un total de 972.000 millones de euros, equivalente tan sólo al 1% del PBI de la UE, contiene prácticamente los mismos recortes globales de unos 80.000 euros que ya había planteado la semana pasada, aunque los reparte de manera distinta.

La diferencia es que recorta menos de lo previsto las partidas destinadas a la cohesión y a la Política Agraria Común (PAC).

Sin embargo, según fuentes europeas, los británicos esperaban recortes adicionales de entre 40.000 y 50.000 millones de euros, elevando la suma global a 120.000 a 130.000 millones de euros.

Cameron no movió su postura ni un ápice. El premier británico tiene un mandato claro y ha amenazado con vetar el paquete presupuestario en caso de que sus exigencias no queden satisfechas.

Además quiere mantener intacto el “cheque británico” vigente desde 1984, que compensa al Reino Unido por las subvenciones agrarias que reciben otros países de la UE.

Durante las negociaciones, quedó reflejada la brecha entre los contribuyentes netos (los países más ricos que más dinero ponen en el presupuesto común), que exigen recortes en tiempos de austeridad, y los países más afectados por la crisis, que no quieren renunciar a sus ayudas.

Los más ricos chocan con los intereses de los “amigos de la cohesión”, entre ellos España e Italia, que piden que se tenga en cuenta la situación de los países más afectados por la crisis.

España, que quería un presupuesto “razonable”, sobre todo en cohesión y agricultura, se fue “razonablemente satisfecha” a pesar de la falta de acuerdo.

El país, hundido en la recesión y con un desempleo que afecta a la cuarta parte de su población activa, quiere un “frente compacto” junto a Francia e Irlanda para defender la Política Agrícola Común (PAC), un sector clave para la economía de estos países. La idea es hacer un “frente compacto” para elevar en 6.000 millones más a la propuesta de Van Rompuy sobre la PAC.

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