Una militante del grupo feminista Femen se subió, con el torso desnudo, al altar de la catedral de Estrasburgo, para protestar por la visita que el papa Francisco hará hoy a las instituciones europeas.
Una militante del grupo feminista Femen se subió, con el torso desnudo, al altar de la catedral de Estrasburgo, para protestar por la visita que el papa Francisco hará hoy a las instituciones europeas.
“El Papa no es un político”, podía leerse (en inglés) en la espalda de la militante. En el pecho llevaba una inscripción denunciando la “Europa antilaica”. Durante un minuto, la mujer, que llevaba un tocado ucraniano, enarboló una bandera europea en el altar.