El presidente estadounidense, Barack Obama, arribó ayer a Washington luego de interrumpir sus vacaciones en Hawai, con el objetivo de realizar un último esfuerzo para lograr un acuerdo negociado con la oposición y evitar que entre en efecto a partir del 1° de enero el denominado “abismo fiscal”.
Con sólo cuatro días por delante para evitar la suba automática de impuestos que afectará principalmente a la clase media y la entrada en vigor de una serie de recortes de gastos, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, sostuvo que ve poco probable que sea posible un acuerdo con la oposición antes de fin de año, dado el poco tiempo que queda para solucionar el tema.
En ese sentido, Reid fustigó duramente ayer al presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, por haber mandado a sus casas a los legisladores la semana pasada y no convocarlos nuevamente a Washington para encontrar una salida negociada y evitar el “abismo fiscal”.
La Cámara baja del Congreso “está bajo la dictadura” de John Boehner, que “no permite que la gran mayoría de los diputados obtengan lo que quieren”, afirmó el senador de Nevada.
“Pareciera que le interesa más mantener su presidencia que mantener a la nación en una base financiera sólida”, advirtió el demócrata en referencia a la posible reelección de Boehner al frente de la Cámara de Representantes el 3 de enero cuando el Congreso regrese del receso por las Fiestas.
Reid sostuvo que el líder de los representantes podría fácilmente evitar la suba de impuestos si considera el proyecto de ley aprobado en el pasado por el Senado para mantener los recortes impositivos de la era de George W. Bush destinados a las familias que perciben menos de 250.000 dólares anuales.
Boehner se defendió afirmando días atrás que ahora es el turno del Senado y de la Casa Blanca de actuar, dejando así la responsabilidad del próximo paso en manos de los demócratas.
Por su parte, los líderes republicanos del Congreso volvieron a tratar el tema a través de una conferencia telefónica que llevaron adelante ayer mismo.
Vacaciones suspendidas
Antes de interrumpir sus vacaciones familiares en Hawai y regresar a Washington, el presidente Obama habló por teléfono con Boehner, Reid y con la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi y con el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, según informó la Casa Blanca.
McConnell es quien ahora acapara toda la atención, con los demócratas considerándolo como la alternativa viable para acompañar el proyecto de ley propuesto en la Cámara alta para impedir la inminente suba de impuestos en la clase media.
No obstante, acceder a esto significaría poner en aprietos a Boehner, quien debería entonces aprobar bajo presión el recorte y por lo tanto, un riesgo político para McConnell, que está por comenzar la campaña para su reelección en 2014.