El presidente Nicolás Maduro rechazó ayer que su denuncia sobre un plan de golpe de Estado y las acciones tomadas contra supuestos conspiradores formen parte de una trama para justificar la suspensión de las próximas elecciones legislativas, según argumentan sus críticos dentro y fuera de Venezuela.
“Si nos tocara enfrentar escenarios que no queremos, y haremos todo lo posible para evitarlo, de un atentado golpista... haríamos las elecciones parlamentarias igualmente de acuerdo a la Constitución, porque tenemos la fe en el pueblo”, afirmó el gobernante en un encuentro con líderes de partidos oficialistas.
“Llueva, truene o relampaguée este país va a tener elecciones parlamentarias este año 2015 y prepárense para una pela” (una paliza), “para una gran victoria de este pueblo”, acotó.
Oficialistas y opositores albergan esperanzas de lograr una mayoría abrumadora en la nueva Asamblea Nacional, que debe instalarse en enero de 2016.
Maduro salió al paso a versiones de políticos extranjeros y del líder opositor local Henrique Capriles, quienes han dicho que el gobierno podría suspender los comicios legislativos, en buena medida debido a la merma de la popularidad del gobernante.
Capriles, que es además gobernador del Estado central de Miranda, expresó ayer en un comunicado que los voceros del gobierno andan “con el mismo cuento de siempre: que si un supuesto golpe. ¿Cuál golpe? Si lo que realmente interesa al venezolano es que aparezcan los alimentos y las medicinas”.
Agregó que el 85% de los habitantes de Venezuela quieren un cambio y la mejor forma de cambiar es participando en elecciones. En meses recientes, el apoyo a Maduro ha descendido a 22%, un nivel marcadamente bajo.