Cuando Gabriela Azzoni, especialista en Comunicación Política, vio por televisión el momento en que Jorge Bergoglio se convertía en el papa Francisco, apreció ciertos detalles llamativos. El religioso apareció en el balcón con una sonrisa y una actitud espontánea y natural, otorgó protagonismo en ese primer discurso a los presentes en la plaza San Marcos y les dijo que le pidieran a Dios que lo bendijera.
Entonces, la investigadora decidió analizar cómo iba a construir el liderazgo ese sumo pontífice que fue elegido del "fin del mundo".
Azzoni comenzó a estudiar la comunicación política electoral en 2005. Pero en junio de 2013, cuando Bergoglio fue designado Papa, decidió abocarse a investigar qué tipo de liderazgo iba a ejercer, de qué modo lo construiría, a partir de qué estrategias comunicacionales y si se iba a diferenciar de sus predecesores.
"Irrumpe con las características del porteño, la espontaneidad, la simplicidad. No tiene un estilo grandilocuente como orador, no va enlazando con precisión las oraciones ni varía el tono, pero sus palabras sencillas y humildes llegan al corazón", describe. Sobre todo, resalta que ese reconocimiento masivo como líder, incluso por parte de otros líderes, se fundamenta en su coherencia entre el pensar, el decir y el hacer.
En este sentido, Gabriela Azzoni plantea que se distingue de los políticos en que su patrimonio no es material, sino intangible: la credibilidad. Esta se basa por un lado en que se ha ido conociendo su trayectoria previa, a través de libros que recopilan los dichos de personas que lo han conocido. Y quienes salieron primero a hablar de él era gente humilde: padres a cuyos hijos Bergoglio había dado la primera comunión, y hombres y mujeres a quienes había casado.
Por otro, continúa la investigadora (quien presentó un proyecto bianual de la Secretaría de Ciencia, Técnica y y Posgrado de la UN Cuyo), esa credibilidad se sostiene en gestos. Como ejemplos, recordó que al día siguiente de ser electo viajó en el mismo colectivo con el resto de los cardenales o que su primera visita oficial fue a Lampedusa, donde sostuvo que el mundo debía sentir vergüenza por ignorar la vulnerabilidad de los inmigrantes africanos.
Azzoni expresó que otra diferencia con la mayoría de los políticos, es que a poco de asumir presentó la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium", que se puede comparar a una especie de programa de gestión y donde prioriza la paz social y la inclusión. Y no sólo se muestra abierto al diálogo, sino también a la escucha, como se manifiesta en su convocatoria a un Sínodo de Obispos y en su vínculo con referentes de otras religiones.
Otra característica de la comunicación del Papa es que utiliza diversidad de formatos y canales, como los llamados por teléfono y las cartas personales a personas comunes, o el uso de la web oficial del Vaticano www.news.va, que se creó con Benedicto XVI pero es mucho más consultada ahora. La especialista resalta que si bien el mensaje de la Iglesia no se ha modificado en años, las palabras de Francisco no se caracterizan por un estilo complejo y por ello no necesitan de un intérprete.
Esta simplicidad, considera Azzoni, es valorada por los fieles católicos y el resto de la gente, porque permiten apreciar al "hombre devenido Papa".