6 de octubre de 2026 - 20:15

Un hombre compró 11 hectáreas desérticas, plantó árboles a mano y años después le devolvió el agua a su pueblo

En 1977, Abdul Kareem comenzó a plantar árboles en cinco acres de Kerala, India. Transportó agua en bidones y terminó creando un bosque de 11 hectáreas.

En 1977, Abdul Kareem compró cinco acres de una ladera árida en Kerala, India, pese a que el terreno tenía un pozo que permanecía prácticamente seco durante buena parte del año. Como no disponía del agua necesaria para sostener los primeros árboles, comenzó a transportarla en bidones sobre su motocicleta para regarlos manualmente.

Durante los tres primeros años repitió ese trabajo hasta que la vegetación empezó a establecerse y llegaron aves que transportaban nuevas semillas. Kareem amplió posteriormente el terreno hasta formar un bosque privado de alrededor de 11 hectáreas, donde el antiguo pozo recuperó agua y el entorno experimentó cambios que terminaron convirtiendo aquel proyecto.

Kareem convirtió durante décadas un terreno árido en un bosque y las condiciones hídricas de su propiedad mejoraron notablemente.

Kareem convirtió durante décadas un terreno árido en un bosque y las condiciones hídricas de su propiedad mejoraron notablemente.

Por qué Abdul Kareem compró un terreno que prácticamente no tenía agua

Kareem había desarrollado desde pequeño un interés especial por los kavu, los bosques sagrados tradicionales de Kerala.

Durante sus visitas a la casa de su esposa en Puliyankulam, en el distrito de Kasaragod, comenzó a observar una ladera árida cercana. Finalmente decidió comprar allí sus primeros cinco acres por 3.750 rupias.

La elección sorprendió incluso a personas de su entorno. El terreno era poco prometedor para quien pretendiera cubrirlo de vegetación: además de sus condiciones secas, contaba con un pozo que apenas proporcionaba agua durante gran parte del año.

Cómo consiguió mantener vivos los primeros árboles

El problema apareció inmediatamente: las plantas jóvenes necesitaban agua y el propio terreno no podía proporcionarla en cantidad suficiente.

La solución estuvo lejos de ser sofisticada. Kareem cargaba bidones de agua en su motocicleta y los transportaba desde otras fuentes para regar manualmente los ejemplares.

La tarea se prolongó aproximadamente durante tres años

A medida que los árboles consiguieron establecerse, el proceso empezó a depender menos exclusivamente de su intervención. Las aves comenzaron a llegar al lugar, depositaron semillas de otras plantas y encontraron allí espacios donde anidar.

Con la vegetación aparecieron nuevas formas de vida y el terreno comenzó a adquirir características propias de un ecosistema más complejo.

Algunos estudios del terreno hablan de más de 800 especies vegetales.

Algunos estudios del terreno hablan de más de 800 especies vegetales.

Pasó de cinco acres a crear un bosque de unas 11 hectáreas

Después de observar los primeros resultados, Kareem continuó adquiriendo terrenos contiguos hasta ampliar considerablemente el proyecto.

  • El principio utilizado por Kareem también fue cambiando a medida que el bosque podía sostener cada vez más procesos naturales.
  • En lugar de mantener el terreno como un jardín perfectamente ordenado, decidió reducir la intervención humana: no retiraba sistemáticamente las hojas caídas ni eliminaba toda la vegetación espontánea.
  • El objetivo era permitir que la materia orgánica permaneciera sobre el suelo y que el ecosistema continuara desarrollándose.

Cómo cambió el agua después de que creciera el bosque

Una de las transformaciones más llamativas ocurrió precisamente donde Kareem había encontrado inicialmente uno de sus mayores obstáculos.

  • El pozo que había sido prácticamente seco comenzó a disponer de agua de manera mucho más constante.
  • La vegetación puede modificar profundamente el comportamiento del agua en un terreno. Las raíces, la materia orgánica y una mayor cobertura del suelo pueden favorecer la infiltración y reducir parte de la escorrentía superficial, mientras la sombra modifica las condiciones del suelo.
Con el tiempo recibió diferentes reconocimientos y el lugar comenzó a ser identificado incluso desde el ámbito turístico de Kerala como Kareem's Forest.

Con el tiempo recibió diferentes reconocimientos y el lugar comenzó a ser identificado incluso desde el ámbito turístico de Kerala como Kareem's Forest.

En 1977 tenía árboles jóvenes, un pozo casi seco y una motocicleta cargada con bidones porque el agua debía llegar desde otro lugar. Décadas después, el sitio al que llevaba agua para conseguir que sobrevivieran los primeros árboles terminó convertido en un bosque donde aquel pozo volvió a tenerla.

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