Los islamistas extremistas se congratularon por la victoria de Donald Trump y destacaron en las redes sociales los futuros beneficios, según ellos, que conllevará la elección del magnate, abiertamente hostil hacia los musulmanes.
Los islamistas extremistas se congratularon por la victoria de Donald Trump y destacaron en las redes sociales los futuros beneficios, según ellos, que conllevará la elección del magnate, abiertamente hostil hacia los musulmanes.
Antes de la elección, el grupo yihadista Estado Islámico (EI), objetivo en Siria e Irak de la coalición internacional liderada por Washington, había estimado que no había mucha diferencia entre el multimillonario populista y su rival Hillary Clinton.
Pero a medida que el resultado iba perfilándose, algunos seguidores de la organización mostraron su entusiasmo en la red de mensajería cifrada Telegram frente a la victoria de Trump.
“Alégrense, va a sacar la cara fea de América”, escribió un internauta.
“La victoria de Trump es una buena cosa para la nación musulmana”, se alegró otro, antes de explicar: “Soy optimista, porque es un estúpido toro, arrogante y presuntuoso, más tonto que George Bush”.
“La vulgaridad de Trump molestará a los tiranos árabes y ampliará el campo de la yihad”, aseguró un participante en un foro en línea, frecuentado por partidarios del EI.
Durante toda su campaña, el multimillonario no ha dudado en atacar a la comunidad musulmana, ya sea hablando de prohibir la entrada de los musulmanes a EEUU, o con sus reiteradas críticas a Arabia Saudí y su monarquía, odiada por los yihadistas.
Si el EI no ha reaccionado oficialmente a la elección de Trump, el grupo estimó que los dos candidatos estaban “de lado del Estado judío y en guerra contra el Islam”, según un artículo en inglés compartido en las redes sociales. Según el artículo, Clinton “está más calificada para ‘lo políticamente correcto’, lo que le da ventaja en la brujería de la hipocresía”, destaca el grupo, que la critica por ser “mujer feminista”.
En cambio Trump, que en alguna ocasión ya dijo quería “bombardear a fondo” el EI, es “impulsivo e imprevisible”, precisó el artículo.
Algunos seguidores del EI juzgaron sin embargo escandalosa la idea de celebrar la victoria de uno u otro candidato en una elección “politeísta”. “Los dos son tiranos y sólo queremos cortarles la cabeza”, espetó uno de ellos.