28 de septiembre de 2026 - 22:15

Una placa tectónica del océano Pacífico se está partiendo y el proceso podría durar millones de años

Datos sísmicos revelan cómo una placa tectónica en el océano Pacífico se fragmenta gradualmente, mostrando zonas activas y otras inactivas.

Una placa tectónica situada bajo el océano Pacífico, en la región de Cascadia, presenta grandes fracturas que permiten a los científicos observar un proceso extraordinariamente lento: su fragmentación. Las imágenes sísmicas muestran sectores que no se comportan de la misma manera y una de las estructuras identificadas está asociada con un desplazamiento de aproximadamente cinco kilómetros.

No se trata de una placa que vaya a partirse repentinamente. El proceso puede prolongarse durante millones de años, mientras diferentes sectores continúan interactuando y separándose progresivamente. Una franja de unos 75 kilómetros concentra actividad sísmica, mientras otras permanecen mucho más tranquilas, una diferencia que aporta pistas sobre las distintas etapas de esa ruptura.

A medida que avanzan las fracturas, cambia la forma en que los distintos bloques permanecen conectados y transmiten esfuerzos.

A medida que avanzan las fracturas, cambia la forma en que los distintos bloques permanecen conectados y transmiten esfuerzos.

Qué encontraron los científicos debajo del océano Pacífico

Los investigadores utilizaron información obtenida durante CASIE21 (Cascadia Seismic Imaging Experiment), un experimento realizado en 2021 para estudiar las estructuras ocultas bajo el fondo oceánico.

Las imágenes revelaron varias fracturas que atraviesan la placa

  • Una de ellas está relacionada con un desplazamiento de alrededor de cinco kilómetros, mientras que las características observadas sugieren que episodios de este tipo podrían haberse producido anteriormente.
  • Otro dato resultó especialmente revelador: los terremotos no se distribuyen uniformemente.
  • Un tramo de aproximadamente 75 kilómetros registra actividad sísmica, mientras que otros sectores permanecen prácticamente inactivos. Esa diferencia ayuda a los investigadores a interpretar cómo distintas partes de la estructura pueden encontrarse en fases diferentes de separación.

Cómo consiguieron observar grietas escondidas bajo el fondo marino

Los científicos no necesitaron perforar kilómetros de corteza para obtener las imágenes.

  • El experimento utilizó ondas sísmicas y sus reflexiones para reconstruir las estructuras que permanecen ocultas bajo el océano.
  • Durante la campaña se empleó equipamiento dispuesto a lo largo de aproximadamente 15 kilómetros para registrar las señales y obtener información sobre las capas del subsuelo.
  • El principio permite estudiar discontinuidades y otras estructuras a partir de cómo las ondas se propagan y regresan desde el interior.

De esta manera pudieron identificar fracturas que no son visibles desde la superficie y comparar su posición con la actividad sísmica registrada en la región.

Cascadia contiene una compleja zona de subducción, es decir, una región donde placas oceánicas interactúan con la placa norteamericana.

Cascadia contiene una compleja zona de subducción, es decir, una región donde placas oceánicas interactúan con la placa norteamericana.

¿Por qué hay terremotos en una parte de la placa y en otras no?

Esta diferencia constituye una de las claves para comprender la fragmentación.

Mientras determinados bloques permanecen mecánicamente conectados, el movimiento puede acumular esfuerzos que posteriormente se liberan mediante terremotos. Otros sectores pueden encontrarse en condiciones diferentes y mostrar mucha menos sismicidad.

Las observaciones pueden resumirse en cuatro características:

  • Existen varias fracturas dentro de la estructura.
  • Algunas permiten el movimiento relativo entre diferentes sectores.
  • Una está asociada con un desplazamiento de aproximadamente 5 kilómetros.
  • La actividad sísmica se concentra en determinadas zonas en lugar de repartirse uniformemente.

El conjunto de evidencias apunta a una transformación progresiva y no a una fractura simultánea de toda la placa.

¿La placa tectónica podría romperse repentinamente?

Las escalas temporales geológicas son muy diferentes de las humanas.

La fragmentación analizada podría tardar millones de años, de modo que hablar de una placa que “se está rompiendo” no implica que los investigadores esperen una separación completa e inmediata.

La fotografía del proceso transcurre a una velocidad imposible de seguir durante una vida humana.

La fotografía del proceso transcurre a una velocidad imposible de seguir durante una vida humana.

Los científicos no necesitan esperar millones de años hasta ver la placa completamente fragmentada: las diferencias entre sus distintos sectores funcionan como etapas simultáneas de ese proceso y permiten reconstruir cómo puede terminar separándose una estructura gigantesca del fondo del Pacífico.

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