Si usás la notebook todos los días, seguro el teclado acumula suciedad sin que te des cuenta. Entre las teclas se juntan restos de comida, polvo y hasta grasa de los dedos, lo que puede afectar su funcionamiento. Pero con trucos de limpieza simples y un solo ingrediente, podés dejarlo impecable sin esfuerzo.
El ingrediente clave para un teclado limpio
No hace falta comprar productos caros ni complicarse con técnicas raras. El secreto está en un algodón embebido en alcohol isopropílico. Este líquido es ideal porque desinfecta, evapora rápido y no daña los circuitos internos.
Según expertos en limpieza: "El alcohol isopropílico es perfecto para dispositivos electrónicos porque elimina la suciedad y seca al instante, sin dejar residuos".
Paso a paso para limpiar el teclado
- Apagá la notebook y desconectala de la corriente.
- Sacudila boca abajo para que caiga el polvo acumulado entre las teclas.
- Pasá un pincel o un cepillo de dientes seco para retirar la suciedad más difícil.
- Humedecé un algodón con alcohol isopropílico y limpiá cada tecla con movimientos suaves.
- Dejá que se seque al aire antes de volver a encender la notebook.
Un truco extra para una limpieza profunda
Si las teclas tienen mucha mugre pegada, podés hacer un extra:
- Usá cinta adhesiva: presioná un trozo sobre las teclas y levantalo para atrapar polvo y residuos.
- Utilizá aire comprimido: es ideal para sacar partículas de los lugares más inaccesibles.
Con qué productos NO limpiar el teclado
Hay productos que pueden ser peligrosos para el teclado y dañarlo con el tiempo. Evitalos siempre: