El budín de zanahoria es un clásico infaltable y una opción deliciosa, esponjosa y con un aroma irresistible que inunda toda la casa mientras se hornea. Además, es una de las recetas más fáciles de hacer, económica y con ingredientes que probablemente ya tengas en tu alacena.
Este budín es ideal para la merienda, para compartir en un desayuno especial o incluso para llevar a un encuentro con amigos. Su textura húmeda y su sabor intenso a zanahoria lo convierten en un infaltable en cualquier época del año.
La combinación de la acidez de la zanahoria con la dulzura de la mezcla y la suavidad de la miga hacen que sea un éxito asegurado. Además, su versatilidad permite que se le agreguen frutos secos, chispas de chocolate o incluso un glaseado para darle un toque extra de sabor.
Si sos amante de los budines caseros, esta receta se convertirá en una de tus favoritas. Sin necesidad de batidora ni técnicas complicadas, en pocos minutos podrás tener listo un budín de zanahoria espectacular.
Ingredientes para el budín
- 3 huevos
- 150 g de azúcar (podés usar mitad común y mitad rubia, o la que tengas)
- Esencia de vainilla a gusto
- 80 ml de aceite neutro (maíz o girasol)
- 20 ml de leche vegetal (opcional, solo si la masa lo pide)
- 180 g de harina leudante (o harina común + 2 cditas de polvo de hornear)
- 2 zanahorias medianas ralladas (aprox. 180 g)
- 50 g de nueces picadas
Para el glaseado (opcional)