El Papa emérito hizo llegar ya a su sucesor el informe ultrasecreto que ordenó elaborar a tres ancianos e intachables cardenales sobre el caso, según informó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.
El Papa emérito hizo llegar ya a su sucesor el informe ultrasecreto que ordenó elaborar a tres ancianos e intachables cardenales sobre el caso, según informó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.
Otro tema clave es el problema de los abusos sexuales dentro de la Iglesia. Los esfuerzos por sacar los casos a la luz, los encuentros con las víctimas, las peticiones de perdón y la orden de denunciarlos ante la justicia ordinaria fue la línea de conducta de Benedicto XVI que seguramente será respetada por el nuevo Papa.
Según varios vaticanistas, el Papa argentino, que en varias ocasiones ha citado a su "venerable predecesor", seguirá "la hoja de ruta" trazada por Benedicto XVI de recuperar la autoridad perdida y terminar la limpieza interna.
Si bien son dos hombres con temperamentos muy distintos -uno es tímido, el otro extrovertido; uno alemán, el otro argentino; uno formal y el otro informal-, los dos son inflexibles en materia de doctrina, en particular sobre asuntos como el matrimonio homosexual, el aborto y la eutanasia.
"Este pontificado está enraizado con el de Benedicto XVI, que fue la fuerza intelectual de la Iglesia en los últimos 25 años. Su herencia queda en el nuevo papado", sostuvo Samuel Gregg, del instituto de investigaciones americano Aston.
La popularidad adquirida en una semana por el Papa argentino, gracias a sus gestos espontáneos y a su sencillez, han hecho olvidar a su predecesor, con el que deberá de todos modos convivir en unos dos meses cuando se traslade a un monasterio situado en los jardines del Vaticano.