22 de noviembre de 2014 - 00:00

Una plaga que afecta a los viñedos

Lobesia botrana (Denis y Schiff) (Lepidoptera, tortricidae) es una plaga cuarentenaria cuyo principal hospedero es la vid. En 2008, Chile informó la presencia de la especie en su territorio y en 2010, Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) confirmó su presencia en viñedos de Luján de Cuyo y Maipú, en Mendoza, Argentina.

La mariposa adulta es pequeña y mide con las alas desplegadas entre 10 y 13 mm. El primer par de alas es jaspeado con manchas marrón oscuras alternadas con zonas claras y el segundo par es gris con flecos del mismo color. Los huevos miden algo menos de 1 mm y se ubican en flores y frutos. Las larvas alcanzan de 1 a 15 mm y tienen una coloración que varía de blanco-amarillenta, verdosa a marrón grisáceo. Las pupas, miden 5 mm, son de color verde a marrón, están cubiertas por un capullo blanco sedoso, se encuentran en hojas y racimos y constituyen la forma de pasaje invernal debajo de la corteza de las cepas.

El daño directo lo realizan las larvas, primero afectando las inflorescencias y posteriormente produciendo heridas en las bayas, de diferente estado de madurez, de las uvas de vinificación y de mesa. Como consecuencia del ataque se producen daños indirectos, tales como la disminución del rendimiento de la vid, el desarrollo de infecciones fúngicas perjudiciales para el vino, al conferir mal olor y alterar su sabor, y para la uva de mesa, al producir un notorio detrimento de su calidad y por último, la presencia de la especie conlleva perjuicios económicos debido a las regulaciones impuestas por los países compradores en el mercado internacional.

La dispersión de la plaga involucra el movimiento o transporte de la uva, las tareas de poda, restos de fruta que queden en el viñedo y el inadecuado lavado y desinfección de la maquinaria utilizada en el manejo del cultivo y de los elementos de transporte (cajones, bins u otros utilizados en la cosecha).

El monitoreo de la especie se puede realizar por observación directa de huevos y larvas en flores y frutos, de las pupas en hojas y frutos y durante el reposo invernal debajo de la corteza y mediante el seguimiento de los adultos con trampas de feromonas.

El manejo fitosanitario se basa en el control mediante insecticidas químicos y biológicos y la aplicación de la Técnica de Confusión Sexual, que está ampliamente estudiada y es aplicada con resultados exitosos.

Desde la introducción de esta plaga, instituciones nacionales y provinciales relacionadas con la problemática comenzaron un trabajo en conjunto para evitar la dispersión de la especie en la provincia e intentar la erradicación de la misma en las zonas afectadas. Se estableció una Red Oficial de Monitoreo y se fijaron áreas cuarentenadas y reglamentadas en las que se están implementando medidas de control químico y cultural mediante disposiciones establecidas por Senasa dentro del Programa Nacional de Prevención y Erradicación de Lobesia botrana (Res Senasa N° 729/2010).

*Doctora en Ciencias Biológicas, profesora adjunta Cátedra de Zoología Agrícola Departamento de Ciencias Biológicas Facultad de Ciencias Agrarias - UNCuyo

LAS MAS LEIDAS