Una masa de aire caliente que proviene del norte de África está ocasionando un clima inusualmente cálido en el oeste de Europa. Francia sentirá temperaturas elevadas en los próximos días.
Una masa de aire caliente que proviene del norte de África está ocasionando un clima inusualmente cálido en el oeste de Europa. Francia sentirá temperaturas elevadas en los próximos días.
Los meteorólogos calculan que en el sur de Francia podría haber temperaturas de más de 40 grados hoy, un día después de que Córdoba, en el sur de España, registrara 44 grados centígrados.
París anunció una serie de medidas especiales para el calor que incluyen abrir al público salones de aire acondicionado y ponerse en contacto con personas especialmente vulnerables, principalmente ancianos y aquellos que no pueden salir de su casa por razones médicas.
Las autoridades advirtieron que las temperaturas podrían ser todavía mayores a las registradas en 2003, cuando murieron miles de personas, muchos de ellos jubilados que estaban solos mientras familiares más jóvenes salieron de vacaciones.
En ese momento el gobierno fue criticado por no responder rápida o decisivamente y desde entonces ha sido extremadamente rápido para actuar cuando las temperaturas comienzan a subir.
Después de Francia, Gran Bretaña será el siguiente país que sentirá la masa de calor el miércoles, cuando las temperaturas superen los 30 grados en Londres. Ambos países ya han emitido alertas por el calor.
Por su parte, las autoridades sanitarias de España y Portugal emitieron el lunes sendas alertas meteorológicas en las que advirtieron a la población que extreme las precauciones debido a que los termómetros superaron los 40 grados en algunas partes del sur.
La temperatura en Córdoba, España, alcanzó los 41 grados. En Portugal, se registraron 37, en la ciudad oriental de Beja, mientras que en la capital, Lisboa, el calor alcanzó los 35 grados.
Se pronosticó que el calor amainaría el martes, cuando la ola de calor se mueva hacia el norte de Europa, incluida Gran Bretaña.
Las autoridades portuguesas advirtieron del alto riesgo de incendios forestales en las zonas de monte del centro y el norte del país.