Erika Hilton hizo historia en Brasil al ser reelegida como diputada federal por el estado de São Paulo con 1.596.472 votos, cifra que la convirtió en la mujer con mayor respaldo electoral obtenido para el Congreso brasileño.
La diputada del PSOL obtuvo 1.596.472 votos en São Paulo y superó el récord que Joice Hasselmann había establecido en las elecciones de 2018.
Erika Hilton hizo historia en Brasil al ser reelegida como diputada federal por el estado de São Paulo con 1.596.472 votos, cifra que la convirtió en la mujer con mayor respaldo electoral obtenido para el Congreso brasileño.
Con el 99,87% de las urnas escrutadas, la representante del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), de 33 años, alcanzaba además la segunda mayor votación entre los candidatos a diputado federal en São Paulo.
El resultado le permitió superar la marca que hasta ahora pertenecía a Joice Hasselmann, quien había conseguido la mayor cantidad de votos para una mujer en la Cámara de Diputados durante las elecciones de 2018. En aquella oportunidad, Hasselmann era aliada del entonces presidente Jair Bolsonaro.
La diferencia entre ambas votaciones fue significativa: Hilton obtuvo casi un tercio más de votos que Hasselmann y también multiplicó por seis el respaldo que había recibido en su primera elección como diputada federal. En 2022, la legisladora había conseguido 256.903 sufragios, suficientes para acceder por primera vez a un escaño en la Cámara baja.
A pesar de haber establecido el récord histórico entre las mujeres, Hilton no fue la candidata más votada para diputado federal en São Paulo. Ese lugar correspondió a Lucas Pavanato, del Partido Liberal (PL), de ultraderecha, quien obtuvo tres millones de votos.
Hilton quedó en el segundo puesto general en el distrito y logró una diferencia amplia respecto de otras candidatas. Recibió casi tres veces más votos que Samia Bomfim, también integrante del PSOL, quien fue reelegida con 583.107 sufragios y terminó tercera entre las candidatas con mayor votación en el estado más poblado de Brasil.
El resultado representa un fuerte crecimiento respecto de la elección de 2022 y consolida a Hilton como una de las figuras con mayor respaldo electoral dentro de la Cámara de Diputados brasileña.
La trayectoria política de Erika Hilton comenzó en Franco da Rocha, municipio del área metropolitana de São Paulo donde nació. Antes de llegar al Congreso, ocupó un cargo como concejal de la capital paulista.
En 2020 obtuvo un escaño en el Concejo Municipal de São Paulo con 50.508 votos. Esa elección también estuvo marcada por un récord: hasta entonces, había sido la mayor votación conseguida por una mujer en una elección para concejal municipal en Brasil.
Dos años después, Hilton amplió ese recorrido político al convertirse en la primera mujer negra y transexual elegida para integrar la Cámara de Diputados de Brasil.
Su trayectoria volvió a quedar marcada por otro hecho inédito en marzo de 2026, cuando se convirtió en la primera persona transexual en presidir la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer de la Cámara.
La diputada del PSOL ha desarrollado iniciativas vinculadas con los derechos de las personas transexuales y las mujeres, además de impulsar propuestas contra el racismo y la intolerancia religiosa.
En la actualidad, Hilton encabeza en el Congreso la campaña en respaldo de la iniciativa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales distribuidas en cinco días.
Con su reelección, la legisladora obtuvo nuevamente un lugar en la Cámara baja y, al mismo tiempo, estableció el récord de votación histórica para una mujer en el Congreso de Brasil.