Que las economías regionales no atraviesan un buen momento ya dejó de ser novedad. Pero el "Semáforo de Economías Regionales", una ponderación comparativa producto de un análisis realizado por Coninagro, le asigna colores según la situación sea más o menos comprometida: así, al menos 14 están en rojo, entre ellas la actividad vitivinícola y la de manzanas y peras, propias de Mendoza.
En verde, el color de la recuperación o la prosperidad según el Semáforo, apenas se ubican 5, como la producción de algodón, la ganadería bovina y porcina, la avícola y el sector manicero. El resto se debaten entre falta rentabilidad y de oferta, además de la incidencia de factores climáticos, pero con un denominador común: los altos costos operativos.
Respecto a la economía local, la medición de Coninagro le asigna una cruz en rojo a la producción de vino y mosto, identificada con "signos de crisis". La justificación es que atraviesan "una nueva cosecha y la mejora en las ventas aún son insuficientes", además de lidiar con "altos costos".
Para el caso de peras y manzanas, el estadío es más límite. Y la definición, contundente: "actividad estancada".
Las condiciones acompañan los colores del Semáforo. Tanto en un sector como en el otro de la economía mendocina, el análisis señala una caída de entre 4 y 7% de las exportaciones, acompañada por un repunte de las importaciones y un nivel de precios variable: le asigna un alza del 1% a los productos vitivinícolas y del 9% para la pera, en contraste con el -2% de la manzana.