Los aviones rusos en Siria apoyan al gobierno del presidente Bashar al-Assad, pero también a la “oposición armada” que combate al grupo EI, declaró el presidente Vladimir Putin en su tradicional conferencia de prensa de fin de año. Putin reiteró que el futuro de Assad depende de los sirios, pero agregó que el presidente sirio tendrá que aceptar lo que decida la ONU “aunque no le guste”.
Además, refiriéndose al derribo de un avión ruso por la aviación turca, Putin advirtió a Turquía de que no viole el espacio sirio.
Las declaraciones de Putin tuvieron lugar en la víspera de una reunión sobre Siria en Nueva York, donde los ministros de Relaciones Exteriores de 17 países, incluidos Rusia e Irán, discutirán sobre el futuro político de Assad, elemento crucial en la solución de la guerra que en cuatro años y medio causó la muerte de 250.000 personas.
“Apoyamos con ataques sus esfuerzos (los de la oposición armada, NDLR) en la lucha contra el Estado Islámico de la misma forma en que apoyamos los del ejército sirio”, dijo Putin.
Rusia coordina su acción en Siria con una fuerza de 5.000 hombres distribuidos en 150 grupos de la “oposición moderada y patriótica” que combate junto al ejército sirio, declaró el martes pasado el ministerio de Defensa.
Los militares rusos mencionan en particular a elementos del Ejército Sirio Libre (ESL), el principal grupo moderado en Siria, así como fuerzas árabes y kurdas que combaten a los yihadistas en el noreste del país.
Sin embargo, el miércoles la coalición opositora siria negó cualquier ayuda militar rusa al ESL, que combate al ejército de al-Assad, y acusó a los kurdos de cooperar con Rusia. “¿Tenemos un plan para una solución del conflicto?”, se preguntó Putin ante los periodistas. “Lo tenemos” y “en sus principales aspectos coincide con el de los estadounidenses, aunque pueda parecer sorprendente”, declaró el presidente ruso.
“Debe haber concesiones de los dos lados”, agregó Putin, que insistió en "un trabajo conjunto para la preparación de la Constitución” y “un mecanismo fiable de control” de futuras elecciones.
“Siria tendrá que decidir una forma de Gobierno aceptable y quién va a gobernar”, dijo Putin.
El presidente ruso declaró por otro lado que no había perspectivas de una mejora de las relaciones con Turquía a nivel gubernamental, tras el derribo a fines de noviembre de un bombardero ruso por parte de la aviación turca.
“Perpetraron un acto hostil contra nuestra aviación. Pero no se puede decir que consideremos a Turquía como un Estado enemigo”, dijo Putin, que volvió a calificar el episodio de “puñalada por la espalda”. “Sí, nuestra relación se degradó. No sé cómo podremos salir de esta situación. De todos modos, la pelota no está en nuestro campo sino en el de los turcos”, agregó.
“Derribaron un avión militar, murieron personas. ¿Les costaba tanto descolgar el teléfono y explicarse?”, preguntó Putin.
“En vez de eso se fueron corriendo a Bruselas” para “esconderse detrás de la OTAN”, dijo.
“Si alguien en el gobierno turco decidió lamer 'algo' a EEUU, no creo que fuera una buena idea”, agregó mordaz Putin, que dijo que Turquía había violado reiteradamente el espacio aéreo sirio. “Antes Turquía volaba en esa zona y violaba permanentemente el espacio aéreo de Siria. ¡Que intente volar ahora!”, dijo Putin refiriéndose a las medidas que Rusia tomó después del incidente.
“Hemos reforzado nuestra presencia en Siria, aumentando el número de nuestros aviones militares. Antes no teníamos allí un sistema de defensa antiaéreo, ahora están los S-400”, dijo Putin.