A veces, ese pasado, proponiéndoselo o no, presiona y sale a la luz. Tal como ocurrió en 2011 con el hallazgo de restos arqueológicos pre huarpes mientras se realizaban las excavaciones para la construcción del Memorial de la Bandera y Paseo del Bicentenario (Los Andes 8-9-2011).
En ese sentido, la Enoteca es el único testimonio arquitectónico junto a algunos forestales que pertenecieron a la antigua Escuela Nacional de Vitivinicultura de donde egresaron los primeros viticultores-enólogos, quienes contribuyeron a engrandecer nuestra principal industria. Pero cuándo, por qué y cómo surgió este edificio en ese lugar es lo que motiva este artículo.
Para ello, nos tenemos que remontar a fines del siglo XIX, más precisamente a 1870, cuando por Ley Nº 432 impulsada por Domingo Faustino Sarmiento se creó el Departamento Agronómico dentro del Colegio Nacional de Mendoza, ubicado por entonces sobre calle Belgrano.
Pero ante la necesidad de contar con un terreno adecuado donde los alumnos pudieran desarrollar las prácticas y tener su propio edificio, el Gobierno Nacional compró un predio de unas 27 hectáreas al sur de la calle Colón, en las afueras de la Ciudad Nueva.
En 1880 el Departamento Agronómico se separó del Colegio Nacional, tomando el rango de Escuela Nacional de Agronomía. Para esa fecha ya se habían construido en el predio, la dirección, administración y vivienda de los alumnos y se alquilaba una casa contigua a la escuela para las aulas.
Allí se daba la instrucción preparatoria y especial teórico-práctica para formar peritos y capataces agrícolas. Lamentablemente la falta de apoyo del gobierno nacional primero y luego provincial determinó el cierre de la escuela en 1887.
Al finalizar el siglo XIX, a fin de formar recursos humanos que respaldaran con conocimientos científicos el creciente desarrollo de la vitivinicultura en la provincia, se creó la Escuela Nacional de Vitivinicultura.
A tal efecto, el gobierno provincial cedió a la Nación la quinta y las edificaciones donde había funcionado anteriormente la Escuela de Agronomía. La nueva institución abrió sus puertas el 3 de agosto de 1897 bajo la dirección del ingeniero Domingo Simois y estuvo destinada a la formación de capataces-administradores de viñas y bodegas.
En los inicios, los esfuerzos se concentraron en reparar las instalaciones existentes y ampliarlas con obras nuevas, así como también iniciar plantaciones de vides, frutales, hortalizas y viveros ya que los cultivos de la etapa anterior habían prácticamente desaparecido.
La “bodega modelo”, hoy Enoteca, comenzó a construirse hacia 1900 y en 1904 se hizo la primera elaboración. Para 1910, en la escuela se ensayaban distintos cultivos de cepas, se estudiaban las enfermedades que podrían atacarlas y se analizaban mostos.
Un poco más tarde, salían de sus viveros unos 4.000 frutales, 6 a 8.000 barbados y una cantidad mayor de vid, de diferentes variedades, con el propósito de ofrecer al público las mejores cepas a bajo precio y con el objetivo de tener una influencia benéfica en la fruticultura y viticultura regional.
En 1939, con la creación de la Universidad Nacional de Cuyo, las instalaciones y contenidos de esta escuela fueron adoptados por la Escuela de Agronomía, posteriormente Facultad de Ciencias Agrarias.
Dicha institución ocupó el predio y las instalaciones edilicias durante 15 años, desde fines de 1940 hasta 1955, fecha en que quedó inaugurado su actual edificio en Chacras de Coria.
Paralelamente el amplio predio fue usado como campo de deportes de la Universidad Nacional de Cuyo, de tal manera que viñas y cultivos fueron casi erradicados por completo. Allí se hicieron pistas de equitación y carreras, se practicaba tiro, atletismo, tenis, básquet, box, bochas y natación en el antiguo reservorio de agua que fue acondicionado.
En 1948, durante el gobierno de Faustino Picallo, se dispuso la construcción de un Centro de Gobierno, que agrupara a los edificios de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que entonces se hallaban dispersos en la ciudad. El importante conjunto se emplazaría en los terrenos de la Quinta Agronómica, única gran reserva urbana de la ciudad.
A partir de ese momento se inició un proceso de sucesivas transformaciones para este lugar y de lenta desaparición de los edificios de la antigua escuela. A la Casa de Gobierno y Palacio de Justicia se le sumaron con el tiempo distintas reparticiones nacionales, provinciales y municipales y aún propiedades particulares.
En 1966 la bodega fue transferida a la Dirección de Turismo como lugar de exposición de productos típicos, sala de degustación y restaurante y a partir de los 70 fue utilizada con fines de promoción comercial por la Bodega Giol.
Posteriormente, con la construcción en 1978 del Centro de Prensa (hoy de Congresos y Exposiciones), fue remodelada y adaptada a sus nuevas funciones. El resto de los edificios de la antigua escuela, entre ellos el chalet del director, perduraron hasta 1971, cuando se demolieron para construir el Palacio Policial.
Hoy, además de la bodega, existen algunas especies arbóreas de la antigua Quinta, tales como un grupo de casuarinas al noroeste de la Enoteca, una palmera en el bulevar de avenida Peltier, tres cedros y un grupo de olivos en el recientemente remodelado prado frente a la Casa de Gobierno.
Retomando los inicios de esta nota, más allá de la erradicación de los viñedos contiguos a la Enoteca, sería recomendable que el lugar se recupere como el espacio verde que supo ser ya que correspondía al parque que rodeaba al “chalet del director”; y que sirva de articulador entre los edificios existentes para solaz, goce estético y aprovechamiento de sus beneficios ambientales.
Asimismo sería importante valorar el Parque Cívico, no solo por su importancia y significados actuales sino incorporar su pasado para reconocerlo también como un hito fundamental de la enseñanza agraria y enológica del país. Una memoria sin ausencias enriquece al patrimonio y fortalece la identidad de los pueblos.
- El artículo está basado en el libro de la autora "La Enoteca Patrimonio de la Tierra del Vino”, Fondo Vitivinícola, Mendoza, 2006.
* Arquitecta, doctora en Arquitectura, docente e investigadora de la Universidad de Mendoza