Si bien la suspensión del fútbol a causa de la pandemia de coronavirus afecta a la mayoría de los clubes, la situación se agravó en Independiente Rivadavia.
Si bien la suspensión del fútbol a causa de la pandemia de coronavirus afecta a la mayoría de los clubes, la situación se agravó en Independiente Rivadavia.
Es que la dirigencia ya mantenía una deuda con los jugadores y eso complica el día a día de los futbolistas, ya que tiene que cumplir con sus obligaciones.
Uno de los que la está pasando mal es Santiago Úbeda. El volante no pudo volver a San Rafael con su familia para cumplir la cuarentena y se quedó a vivir en la casa de su novia, pero tiene que pagar el alquiler y otros impuestos del departamento donde vive con su hermano.
"Pedimos plata prestada porque hay que pagar el alquiler y las expensas de donde vivo con mi hermano. La poca plata que entra hay que usarla para pagar las deudas", contó el volante en el programa Dos de Punta.
En nexo con los dirigentes es el capitán, Cristian Aracena, con quien hablan todos los días: "Estamos en contacto con el Pity (Aracena) para no estar molestando todos a los dirigentes; mandan al grupo la información. Dijeron que va a entrar plata así que estamos esperando", señaló.
Lo que se sabe hasta el momento es que los jugadores tenían un atraso de tres meses en sus haberes.