24 de mayo de 2014 - 22:17

Una Ucrania dividida y en pie de guerra hoy elige presidente

Con el Este controlado por fuerzas pro rusas, votan 33 millones de ciudadanos. El millonario pro europeo Poroshenko es favorito.

Más de 33 millones de ucranianos están convocados hoy a las urnas para elegir al próximo presidente, pese a que los líderes separatistas y pro rusos que controlan parte del Este del país ya adelantaron que no permitirán los comicios y que comenzaron a prepararse para una posible guerra.

Tras una campaña electoral corta, opaca y carente de actos o movilizaciones, el gobierno nacional interino que asumió hace tres meses después del derrocamiento del presidente pro ruso, Viktor Yanukovich, pidió a los ucranianos que vayan masivamente a votar, algo que no es común en un país donde el voto no es obligatorio.

"El futuro de Ucrania depende del comportamiento de cada uno de nosotros. Con los comicios culminaremos la formación de un gobierno legítimo y responsable", afirmó el presidente interino, Alexander Turchinov, en un comunicado difundido ayer.

El favorito indiscutido es el séptimo hombre más rico del país y actual promotor de un acercamiento con Europa, Petro Poroshenko, que según algunos sondeos podría obtener más del 50% de los votos y ganar en primera vuelta.

Si no lo consigue, los dos candidatos que se disputan un posible balotaje son la ex primera ministra condenada por corrupción y referente indiscutida del oeste del país, Yulia Timochenko, y Serhiy Tihipko, un hombre con una fortuna superior a 360 millones de dólares, que pese a rechazar las rebeliones separatistas en el Este, simpatiza con algunos reclamos de esa región.

Aunque el gobierno interino y los principales candidatos insisten en la importancia de legitimar a las autoridades en Kiev, Ucrania tiene un sistema semi presidencialista, en el que el presidente sólo elige al ministro de Defensa, al canciller y al jefe de los servicios de inteligencia.

A un día de los comicios los gobiernos separatistas de las recientemente proclamadas República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk siguen controlando las capitales provinciales y varias de las ciudades más importantes de esa empobrecida región minera e industrial.

En los últimos días, los combates se intensificaron con un saldo de más de 20 muertos y llegaron incluso a las puertas de la ciudad de Donetsk, donde se encuentra la sede gubernamental de una de las nuevas repúblicas. Pese a ello, las autoridades locales que responden a Kiev siguen organizando las elecciones para mañana.

Según una ley nacional aprobada tras el derrocamiento de Yanukovich, sólo es necesario que vote el 50% del padrón de Donetsk y Lugansk o que al menos estén habilitadas y funcionando el 50% de las mesas electorales en esas dos provincias para que la elección presidencial se considere válida allí.

El jefe del Departamento de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, Volodymyr Hrinyak, informó ayer a la agencia de noticias rusa Interfax que los separatistas bloquearon o tomaron las oficinas de al menos 17 de los 34 comités electorales, responsables de organizar los comicios en esa región oriental.

Putin no quiere la Guerra Fría

En tanto, en Rusia, el presidente Vladimir Putin aseguró ayer que no quiere volver a la Guerra Fría, pero advirtió que es "imposible" aislar a Rusia de la crisis en Ucrania. "No quiero pensar que es el inicio de una nueva Guerra Fría, nadie está interesado en ello, no creo que eso se produzca", declaró Putin, quien enfatizó que es "absolutamente falso" que busque una reedición del pasado imperial de la Unión Soviética.

"Nos intentan colgar esa etiqueta según la cual queremos restaurar el imperio, la Unión Soviética", comentó. Al mismo tiempo, "creo que aislar a un país como Rusia es una cuestión de carácter efímero. Es imposible", advirtió.

Si los países occidentales imponen a su país sanciones económicas fuertes ello "sería negativo para todos. Pueden llevar a las economías europeas, rusa y mundial a tales turbulencias que no es del interés de nadie", agregó.

Sobre si Rusia reconocerá el resultado de las presidenciales en el país vecino, Putin repitió que "consideraría con respeto" la elección de los ucranianos, sin decir más.

Posteriormente la presidencia francesa comunicó que Putin se había comprometido a respetar el resultado de esos comicios, en conversación telefónica con su homólogo francés, François Hollande, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.

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