Ucrania anunció ayer la muerte de siete soldados gubernamentales en choques con insurgentes pro rusos en el este del país, en momentos en que los europeos intentaban promover un "diálogo nacional" para salir de la crisis.
Ucrania anunció ayer la muerte de siete soldados gubernamentales en choques con insurgentes pro rusos en el este del país, en momentos en que los europeos intentaban promover un "diálogo nacional" para salir de la crisis.
Por su parte, Rusia acusó al gobierno de Ucrania de negarse a negociar con los separatistas pro rusos del este del país e instó a estos últimos a respetar la hoja de ruta de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) si el gobierno ucraniano detiene la ofensiva militar y retira sus tropas.
Sin embargo, el presidente ucraniano interino, Olexandre Turchinov, anunció que la operación "antiterrorista" en el este del país continuaba.
Según el primer ministro Arseni Yatseniuk, tres ex presidentes ucranianos, los candidatos a la elección presidencial prevista el 25 de mayo y dirigentes regionales participarán en una mesa redonda hoy miércoles.
Pese a los pedidos de Moscú, los líderes separatistas del este de Ucrania no parecen haber sido invitados a la reunión.
El ex diplomático alemán Wolfgang Ischinger será el moderador de esta mesa redonda.
Para el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, quien se entrevistó este martes en Kiev con Yatseniuk, esta mesa redonda, "es sólo el principio" de las conversaciones.
Steinmeier, quien respalda el proyecto de "diálogo nacional" entre el gobierno de Ucrania y las regiones separatistas del este auspiciado por la OSCE, calificó de "difícil" la apertura de estas conversaciones. "No todos están dispuestos a iniciar un diálogo, hay quien se aferra a la violencia", agregó.
"Las elecciones presidenciales del 25 de mayo desempeñarán un papel decisivo" para restablecer la paz, puntualizó Steinmeier.
Rusia instó a los occidentales a presionar a Kiev para que la cuestión de las regiones se solucione antes de estos comicios.
"El rechazo de las autoridades de Kiev a un diálogo real con los representantes de las regiones" constituye "un obstáculo serio en el camino de la desescalada", señaló el ministerio ruso de Relaciones Exteriores.
El lunes, el Kremlin había expresado su apoyo a la OSCE para establecer un "diálogo directo entre las autoridades de Kiev y los representantes de las regiones del sudeste de Ucrania".
La hoja de ruta de la OSCE tiene cuatro puntos principales y retoma lo acordado el pasado abril en Ginebra por la UE, Ucrania, Estados Unidos y Rusia: el cese de la violencia y la amnistía a los opositores pro rusos, el desarme de los grupos armados y el "regreso del monopolio de la fuerza al Estado", la promoción del diálogo nacional y la organización de las elecciones presidenciales del 25 de mayo.
Ayer, Kiev anunció que unos 30 insurgentes pro rusos habían tendido una emboscada "cínica y traicionera" a un convoy militar en la zona de Kramatorsk, disparándole con armas pesadas, incluyendo lanzagranadas.
Los soldados replicaron, provocando "prolongados enfrentamientos" en los que murieron siete militares ucranianos, puntualizó el ministerio de Defensa de Ucrania. Durante la noche del lunes se habían registrado nuevos combates en Slaviansk, bastión de los rebeldes de la región de Donetsk.