Una producción de moda realizada en las calles de Lagos llevó a Rachel Ojuromi desde Nigeria hasta la pasarela de Chanel en París. La modelo y creadora de contenido llamó la atención de Matthieu Blazy, director creativo de la maison francesa, después de reinterpretar algunas de sus prendas junto a la estilista Debby Fasingha, con piezas vintage y ropa de segunda mano.
El recorrido culminó en el desfile de la colección primavera-verano 2027, presentado en el Grand Palais durante la Semana de la Moda de París. Para su debut, Ojuromi lució una propuesta de tweed, uno de los tejidos históricamente asociados a la identidad de Chanel.
Antes de llegar a esa pasarela, la joven había construido una identidad visual propia a través de videos y fotografías en espacios urbanos de Nigeria. Su trabajo trasladó los códigos del lujo a escenarios alejados de las campañas tradicionales y mostró otra forma de acercarse a la moda internacional.
De Lagos a la atención de Chanel
Ojuromi y Fasingha tomaron como referencia la colección Métiers d’Art de Chanel para recrear sus siluetas en Lagos. En lugar de reproducir la puesta en escena de un desfile europeo, utilizaron las calles, los comercios y las fachadas de la ciudad como parte de sus producciones.
Rachel Ojuromi en sus redes sociales.
@giverachelashot
Las composiciones combinaron chaquetas estructuradas, tweed, accesorios y contrastes de texturas. Las prendas vintage y de segunda mano fueron centrales en la propuesta, que buscaba reinterpretar los códigos de la firma sin limitarse a copiar sus conjuntos.
El resultado fue una serie de videos y fotografías en los que la ropa adquiría un sentido diferente según el entorno. La selección de prendas, el encuadre y la dirección de arte construyeron una narrativa propia, vinculada con la vida urbana de Lagos y con el lenguaje visual de las plataformas digitales.
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La propuesta también surgió fuera de las estructuras habituales de la industria, como las agencias, las grandes producciones y las campañas financiadas por marcas. En ese contexto, Ojuromi desarrolló un perfil creativo que combinó modelaje, estilismo y producción de imágenes antes de incorporarse al circuito profesional de desfiles.
Una creadora digital con más de 383 mil seguidores
A los 22 años, Ojuromi reúne más de 383 mil seguidores en Instagram, donde publica sus estilismos y producciones. Su cuenta funciona como un espacio de fotografía y dirección de arte, en el que la ropa aparece integrada al entorno y no aislada como en una campaña convencional.
De las calles de Nigeria a Chanel: la modelo Rachel Ojuromi debutó en París.
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Lagos, uno de los principales centros económicos y culturales de África occidental, es el escenario de buena parte de su trabajo. Nigeria, el país más poblado del continente, enfrenta dificultades para generar empleo formal al ritmo del crecimiento demográfico, además de déficits en servicios e infraestructura.
Ese contexto forma parte del escenario en el que Ojuromi y Fasingha desarrollaron sus producciones independientes, aunque su propuesta se concentra en la experimentación visual y en la manera de presentar las prendas. La recreación de los looks de Chanel, difundida en julio, se convirtió en uno de los momentos más visibles de ese recorrido.
El material llegó a Matthieu Blazy, quien comentó la publicación. Poco después, Ojuromi anunció que había firmado con agencias de modelos y viajó a París, donde su trabajo digital dio paso a una experiencia en una de las principales pasarelas de la moda internacional.
El debut de Rachel Ojuromi en la pasarela de Chanel
Antes del desfile, la modelo compartió un video de su recorrido por la capital francesa. Horas más tarde participó de la presentación de la colección primavera-verano 2027 de Chanel en el Grand Palais, donde llevó una propuesta de tweed reinterpretado dentro de los códigos de la maison.
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Después del evento, Ojuromi habló con el comentarista de moda Lyas Medini sobre la experiencia. “Después de que me confirmaran y de hacer el ensayo, literalmente lloré a lágrima viva”, contó en declaraciones a Harper’s Bazaar. También relató que Blazy la presentó ante el equipo como la autora del video inspirado en Chanel.
Su llegada a la pasarela tuvo una particularidad: el vínculo con la firma había comenzado a partir de una creación independiente difundida en redes sociales, no de una trayectoria previa de desfiles y campañas. La modelo ya había desarrollado una identidad estética reconocible antes de dar el salto a una estructura profesional.
El tweed, asociado históricamente a Chanel, formó parte de la propuesta presentada en París como parte de una revisión de las proporciones y los códigos de la casa. La participación de Ojuromi conectó esa presentación con las imágenes que había creado en Lagos, donde reinterpretó el universo visual de la marca desde otro escenario.