Juliana Awada participó de uno de los grandes eventos de moda realizados en Nueva York durante septiembre y eligió unir dos códigos que habitualmente aparecen separados: la elegancia de un vestido de gala y la funcionalidad asociada con la ropa deportiva de abrigo.
La ocasión fue la apertura del nuevo flagship de Moncler sobre la Quinta Avenida, realizada en coincidencia con la Semana de la Moda de Nueva York.
La marca inauguró allí su tienda más grande del mundo, un espacio de dos niveles ubicado a pocos pasos de Central Park.
Un vestido negro con volumen y una campera técnica
Awada eligió como base un vestido negro strapless, ajustado en la zona superior y con una falda amplia que generaba volumen.
En el escote aparecían pliegues y aplicaciones que reforzaban el carácter más formal de la prenda.
Hasta ahí, el estilismo podía leerse como un clásico look de noche. Pero la diferencia apareció encima: incorporó una campera negra de inspiración deportiva, con terminaciones asociadas al universo de abrigo de Moncler.
El contraste no surgió del color —todo se mantuvo dentro del negro— sino de los materiales y las siluetas: una falda voluminosa y ceremonial frente a una prenda exterior mucho más técnica.
Para cerrar el conjunto eligió sandalias negras de tiras finas, sin agregar accesorios capaces de competir con esas dos piezas principales.
Por qué la mezcla tenía sentido para Moncler
La elección también estuvo directamente relacionada con la identidad de la marca anfitriona.
Moncler nació vinculada con la ropa de montaña y convirtió posteriormente sus camperas acolchadas y prendas técnicas en artículos de lujo.
Su nueva tienda neoyorquina fue diseñada precisamente bajo el concepto de unir “montaña y metrópolis”, trasladando códigos alpinos a plena Quinta Avenida.
La inauguración reunió a figuras internacionales como Cher, Julia Roberts, Anne Hathaway, Serena Williams, Adrien Brody y Adriana Lima. Entre los invitados latinoamericanos estuvieron también Joaquín Furriel y Francis Mallmann, además de Awada.
Después del encuentro en la tienda, la celebración continuó en Gotham Hall, transformado para la ocasión con una puesta inspirada en un paisaje alpino.