29 de mayo de 2017 - 00:00

Trump volvió a atacar a la prensa: “Fabrica mentiras”

El mandatario tildó de “falsas noticias” a las revelaciones sobre el intento de su yerno, Jared Kushner, de establecer un canal secreto de comunicaciones con Rusia.

Una Casa Blanca en crisis se apresuró ayer en tratar de calmar la inquietud pública por los reportes de prensa de que el yerno del presidente Donald Trump buscaba un enlace secreto de comunicaciones con Rusia, acusación que el mandatario estadounidense tildó de “mentiras fabricadas”.

Trump volvió el sábado de noche de una gira de nueve días por Medio Oriente y Europa, en un momento en el que la prensa estadounidense realizaba nuevas revelaciones sobre los contactos entre su yerno Jared Kushner con Rusia en diciembre último.

Según esas revelaciones, Kushner quiso establecer un canal secreto de comunicación con el Kremlin con el propósito de eludir las vías de comunicación tradicionales entre los dos países.

“Mi opinión es que muchas fugas son mentiras fabricadas por los medios, 'fake news' (falsas noticias)”, tuiteó Trump ayer por la mañana.

Cada vez que los medios mencionan fuentes anónimas “es muy posible que no existan fuentes, sino que son inventadas por los periodistas, 'fake news'”, agregó.¨

Las revelaciones sobre Kushner, uno de los más estrechos asesores de Trump en la Casa Blanca, son las últimas de una larga sucesión de fugas sobre los contactos entre el entorno del presidente y Rusia durante la campaña electoral y en las semanas posteriores a su victoria el 8 de noviembre.

Empresario convertido en asesor presidencial, Kushner, de 36 años, es el marido de Ivanka Trump, hija del presidente y ella misma asesora en la Casa Blanca. Con la apariencia de un hombre sabio, a menudo fotografiado de la mano con Ivanka, Kushner jamás habla en público. Pero su influencia sobre Trump es enorme.

La catarata de revelaciones sobre los vínculos entre el equipo de Trump y Rusia llega ahora al círculo más íntimo del presidente estadounidense. Las agencias de inteligencia de Estados Unidos están persuadidas de que Rusia intentó influir en las elecciones en perjuicio de la candidata demócrata Hillary Clinton, sobre todo pirateando correos electrónicos de su director de campaña.

El FBI y dos comisiones del Congreso investigan ahora para determinar si el entorno de Trump se puso de acuerdo con Moscú para hacerlo.

Según The New York Times y The Washington Post, la Casa Blanca piensa en crear una célula de crisis sobre el caso ruso, como la que había creado Bill Clinton para enfrentar la investigación sobre su relación con Monica Lewinsky.

Algunos miembros del gobierno salieron ayer a apoyar al presidente, estimando que no era anormal establecer canales de comunicación no oficiales con otros países, incluida Rusia. “Para mí es normal y aceptable.

Todo lo que se pueda hacer para comunicar a las personas, en particular organizaciones que no son particularmente amistosas con nosotros, es una buena cosa”, afirmó el domingo el general retirado John Kelly, secretario estadounidense de Seguridad Interior.

La abogada de Kushner, Jamie Gorelik, anunció el jueves que el asesor del presidente estaba listo “voluntariamente a compartir sus informaciones con el Congreso sobre esas reuniones, y hará lo mismo con cualquier otra investigación”.

El presidente considera reestructurar su equipo

El presidente Donald Trump está considerando reacomodar a su personal en la Casa Blanca y regresar a estrategas clave de su campaña, frustrado por la incapacidad de su equipo para contener la pujante crisis sobre una supuesta intromisión de Rusia en las elecciones del año pasado.

Grandes equipos de abogados y experimentadas manos en relaciones públicas están siendo contratados para lidiar con la cascada de revelaciones sobre la interferencia de Moscú y posibles acuerdos inapropiados con colaboradores y socios de Trump.

Las revelaciones persiguieron al presidente en su primer viaje al extranjero y amenazan con abrumar y paralizar la agenda de su joven administración.

AP

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