“En este grupo hay armonía humana”, resume el cantante y contrabajista Patricio Ibire sobre Azahar, el trío que forma con Agustín Leal (guitarra) y Fernando Moncada (batería).
“En este grupo hay armonía humana”, resume el cantante y contrabajista Patricio Ibire sobre Azahar, el trío que forma con Agustín Leal (guitarra) y Fernando Moncada (batería).
Esa armonía se ve en la perfecta simbiosis que los une y que muestran en el escenario cada vez que empalman sonidos febriles en ese territorio de la improvisación jazzera, que es lo que tocan.
El azahar es la aromática flor del naranjo, del limonero y del cidro. Sin embargo, a este trío le gusta jugar con los significados.
Cuando se presentan aclaran que, sacándole la “h” y una “a”, se le pueden emparentar nuevos sentidos: el azar es la magia del jazz, eso que se respira en el interior de cada zapada. Azar de música única e irrepetible.
Pero cuando Patricio y Agustín comenzaron a probar standars y a fusionar el género con algunas canciones del rock nacional (Fernando se sumó después), no imaginaron que este proyecto iba a crecer tanto.
A un año de formarse, el talento que despliegan en los toques (y quizás alguna cuota de ese “azar” omnipresente) les dará oportunidad de pararse en el epicentro de la cultura jazzera chilena. Y son los únicos mendocinos que lo harán.
Es que la segunda edición del Festival Internacional de Jazz de Valparaíso los convocó para que se sumen a su “parrilla” de artistas. Nuestros músicos viajarán a esa ciudad para presentarse en el segundo día del encuentro, que se desarrollará entre el 21 y el 23 de julio en el teatro Municipal.
Azahar cerrará la noche del 22, por la que previamente habrán pasado la Big Band Puerto San Antonio, All JaZZera de Talca, Ernesto Holman y Pasto Secto Trío y Viajeros a Valparaíso, todos ensambles chilenos.
Y los acompañará un repertorio ecléctico, que va desde standars muy populares como “Autumn Leaves” o “Stella by Starlight”, hasta fusiones con canciones del rock nacional como “Entre caníbales”, de Gustavo Cerati (que puede verse mediante el código QR) y “Tres agujas” de Fito Páez.
“Las versiones propias que hacemos de estas canciones tienen una entrada fácil al público de allá”, dice Agustín, y agrega el contrabajista y cantante: “También llevamos nuestra versión de ‘Fuimos’, de Homero Manzi y José Dames. El tango tiene algo de arraigado y representativo que nos parece importante llevar a Chile. Es un cuestión de identidad”.
Pero antes de irse, adelantarán a los mendocinos la sesión que tienen preparada para el público trasandino. Será el martes 19 en un mítico rincón de la Cuarta Sección, como es Los Dos Amigos (ver ficha) y en ocasión, precisamente, del Día del Amigo que se celebra al día siguiente.
-¿Cómo surgió la posibilidad de participar en el Festival de Jazz de Valparaíso?
-El contacto surgió a través de Cultura de Godoy Cruz y a nuestra participación en el San Vicente Jazz. Carlos López nos convocó para que pudiéramos viajar. Es un intercambio cultural que existe entre ese festival de Valparaíso y el de Godoy Cruz, y este año nos tocó a nosotros.
El año pasado el invitado fue el grupo Manso Trío, que forman Federico Chavero, Charly Pereyra y Federico Zuin.
Camino "in crescendo"
En un lapso relativamente corto, el trío se fogueó en diferentes ciclos y escenari1os, como el que tuvo lugar en el Hotel Villavicencio en noviembre y, este año, en un ciclo que protagonizaron en Décimo Restó, además de diferentes eventos privados.
-¿Cómo se llevan los mendocinos con el jazz?
Agustín: En los eventos privados siempre hay que tocar lo clásico, hay que amoldarse al gusto de los presentes. Por eso creemos que cuando tocamos en bares, por ejemplo, mostramos mejor quiénes somos. Nos animamos a un repertorio más jugado, más difícil de ensamblar y armónicamente más rico.
Fernando: Además, generalmente, los grupos de jazz cuando incorporan un cantante hacen cosas cantadas en inglés. Patricio canta, pero en castellano, eso tiene que ver con la identidad que estamos formando como grupo.
Y esa identidad en español acerca a la gente, que muchas veces tiene el concepto de que el jazz es solamente instrumental. En nuestras canciones hay espacio para la letra y para la improvisación también.
-¿Cómo eligen el repertorio?
Patricio: Yo no soy un gran conocedor del jazz, pero me sorprende el gran repertorio de temas y de canciones que hay. Ahora estamos haciendo también temas de John Coltrane (como "Giant Steps"), más complejos a nivel sonoro y más difíciles de improvisar.
Además, en las versiones que hacemos, la idea no es agarrar cosas de rock nacional solamente, es tomar cualquier canción que nos guste. Nos interesaría agarrar algo del folclore también, y componer...
Fernando: Si bien el repertorio es amplio, también ya estamos por lanzarnos con composiciones nuestras. El festival nos alentó en esto.
-¿No prueban nada propio en público?
Agustín: Por ahora solamente en los ensayos, algunas ideas que nos van surgiendo.
-¿Y creen que se puede versionar cualquier canción? ¿Hay un límite?
Agustín: Yo creo que sí se puede. He escuchado las cosas más bizarras versionadas y te sorprendés de lo bien que quedan. Como la canción de "Los Picapiedras" o del "Chavo del ocho" (ríe).
Patricio: Eso en lo instrumental, pero cuando hay una letra eso te condiciona. La música es abierta, pero si tiene una letra ya te limita...
No imagino una versión jazzera de “Quién se ha tomado todo el vino”, que funciona muy bien en otro género...
Luego del festival, volverán para seguir probando con estas fusiones y el público ansioso queda a la espera de que, dentro de poco, se animen a abrir la compuerta de sus propias creaciones. El talento ya está asegurado.
Con nombre propio
Independientemente de Azahar, cada uno de sus integrantes lleva a la par otros proyectos musicales: desde diferentes géneros, desde diferentes inquietudes. Todos ellos mantienen despierta la música local.
Agustín Leal, además de este trío, de Durazno Sangrando (banda tributo a Spinetta), de Os Malandros (grupo de música popular brasileña) y de un dúo con Martín Magdalena, tiene un dúo de jazz con el pianista Juan Cucchiarelli bajo el nombre de Sertraline.
Con él se presentará esta noche en el Espacio Aire Lab, donde además se expondrán fotografías de Salomé Vorfas (ver ficha detalle).
Patricio Ibire es reconocido por haber tocado junto a Altertango durante seis años. Luego formó parte del grupo Antimonio (elegido como Mejor Grupo de Tango Mendocino en 2010 por Diario Los Andes), toca en la Orquesta Municipal de Mendoza, forma un dúo de tango con Gonzalo Thomé y, el segundo martes de cada mes, tiene su parte en las jam session que ofrece el Bute Plaza.
Su proyecto más importante, sin embargo, es el de sus canciones propias, con el grupo Sinvergüenza.
La batería de Fernando Moncada tiene experiencia en tributar a Pink Floyd con la banda Eclipse y también apuesta por un costado más pop con Nébula, que forma con chicos de Tunuyán.
Esta noche
Dúo Sertraline Jazz
Con Agustín Leal (guitarra) y Juan Cucchiarelli (piano)
Fecha y hora: hoy, a las 22
Lugar: Espacio Aire Lab
Reservas y más información: 156-804421.
El martes
Azahar Trío
Integrantes: Patricio Ibire (voz y contrabajo), Agustín Leal (guitarra) y Fernando Moncada (batería).
Día y hora: martes 19, a las 22.
Lugar: Los Dos Amigos (Santa Fe e Ituzaingó).
Reservas: 430-0477.
Azahar interpreta su versión de "Entre caníbales", de Soda Stereo