Un emblemático rascacielos en el corazón de la capital iraní se incendió y posteriormente se desplomó ayer, matando a por lo menos 30 bomberos, dejando a sus colegas y a testigos impactados y llorando en las calles.
Un emblemático rascacielos en el corazón de la capital iraní se incendió y posteriormente se desplomó ayer, matando a por lo menos 30 bomberos, dejando a sus colegas y a testigos impactados y llorando en las calles.
El desastre en el edificio Plasco fue transmitido involuntariamente en vivo, cuando la televisión cubría la noticia del incendio.