“Cuando recibí el llamado sentí lo mismo que cuando me llamaron por Alan. Sentí que se me reventaba el pecho. Lo único que quería era que el Ema estuviera bien. Fue volver a haber pasado por lo mismo”, cuenta Andrea Bazán a Los Andes. La mujer es la mamá de Alan y Emmanuel Villouta. El primero de ellos falleció en un accidente vial en 2017, mientras que el segundo sobrevivió milagrosamente a otra tragedia registrada este lunes.
Pasaban de las 6 de la mañana del lunes cuando el teléfono de Andrea sonó. En la pantalla apareció el número de su hijo Emmanuel, de 23 años. “Hola, hijo”, atendió la mujer, como lo haría cualquier mamá. Pero del otro lado no estaba Emma. Hablaba un policía que le contaba que el joven había sufrido un accidente y le pedía que fuera hasta el lugar. También le dijo que el joven estaba consciente.
El accidente del Corsa en calle San Juan: un joven fallecido y su acompañante, hermano de Alan Villouta, resultó herido
Marcelo Álvarez / Los Andes
Emmanuel Villouta viajaba en el asiento de acompañante del Corsa rojo conducido por Facundo Aguirre (21), el mismo que durante la madrugada del lunes impactó violentamente contra un árbol en calle San Juan, entre Don Bosco y Alem, en Ciudad. Como consecuencia del impacto, Aguirre falleció en el acto. Villouta, en tanto, sobrevivió.
“Doy gracias a Dios de que esté vivo. Los médicos nos dicen que podría haber sido mucho peor. El Ema está muy dolorido, tiene muchos golpes en la cara, lastimaduras con los vidrios y quemaduras en los brazos. Pero donde está muy partido es en lo emocional, lo único que tiene en la cabeza es su amigo, y no para de llorar”, describe su mamá a Los Andes.
Tras permanecer menos de 24 horas en el Hospital Central, el joven ya recibió el alta y se encuentra en su casa, con su familia (algo que recomendaron los psicólogos).
La angustia que reconstruye Andrea sobre el momento en que le llamaron para contarle del accidente de Emma es por demás esperable. En agosto de 2017 recibió un llamado similar donde le contaban que su hijo Alan había fallecido atropellado en el Acceso Sur por un conductor que se dio a la fuga en el momento. Y, en mayo de este año, otra de sus hijas -Lucía, hermana de Alan y de Emmanuel- también debió ser internada tras protagonizar un accidente mientras circulaba en moto por el Acceso Sur.
"Todo nuestro sentimiento está con la familia de Facundo Aguirre, sabemos lo que está pasando“, resume Andrea.
El trágico accidente
Según recuerda Andrea Bazán, Emmanuel Villouta y Facundo Aguirre se conocían desde hacía muchísimos años. Eran parte del grupo de amigos que había quedado en el barrio (Carrodilla), y aunque Facundo estaba viviendo en Guaymallén, seguían juntándose seguido. “Era un grupo muy lindo del barrio”, agrega la mujer.
El choque del Corsa en calle San Juan: un joven fallecido y su acompañante, hermano de Alan Villouta, resultó herido
Marcelo Álvarez / Los Andes
De acuerdo con lo que Emmanuel alcanzó a contarle a sus padres, durante la madrugada de este lunes habían salido de un boliche. Él viajaba en el asiento del acompañante y se había quedado dormido. Se dirigían a la casa de Facundo, donde Emmanuel había dejado su moto.
En un momento de este viaje, Andrea cuenta que su hijo se despertó y advirtió que el conductor estaba haciendo un giro en U con el vehículo. Según el relato que Andrea reconstruye a partir de lo que le contó su hijo, detrás de ellos iban agentes de tránsito.
“Emmanuel me dice que no entiende por qué hizo la U. No me miente, me cuenta que en vez de detenerse, su amigo hizo la U y siguió a alta velocidad”, cuenta.
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Ramiro Gómez / Los Andes
Durante la persecución, el Corsa conducido por Aguirre se despistó y chocó contra un árbol. El lado del conductor quedó destruido y fue tal la violencia que Aguirre falleció en el acto.
Un llamado que revivió lo peor
Cuando Andrea recibió el llamado, su pareja, Andrés Villouta, estaba trabajando haciendo viajes. Mientras que ella llegó en remís al lugar del accidente, Andrés directamente se encontró con ellos en el hospital.
Toda la secuencia volvió a poner a la familia frente a una angustia conocida. En 2017, cuando Alan murió, Andrea también recibió una llamada que al principio no logró dimensionar. Le contaron que Alan había sufrido un accidente y pensó que era alguna situación referida a la cocina en la pizzería donde trabajaba (una semana antes se había quemado con agua hirviendo en el lugar).
Los padres de Alan y Emmanuel Villouta, Andrés Villouta y Andrea Bazán.
"Pero después, esa misma madrugada, me llamaron para decirme que lo estaban trasladando a la morgue", rememora, con la voz entrecortada por el dolor y la angustia.
La muerte de Alan dejó una herida que jamás cerrará en la familia. El joven tenía 21 años y fue atropellado mientras cruzaba a pie el Acceso Sur (Guaymallén). Desde entonces, los Villouta encabezaron cruzadas solidarias en las que repartían panfletos a los jóvenes que salían a bailar -en la zona de boliches- y donde alertaban sobre la importancia de no manejar estando alcoholizados.
Además, impulsaron el pedido de la construcción de una pasarela peatonal para poder cruzar el Acceso Este a la altura de donde falleció el joven. Y también iniciaron un largo proceso de reclamo de justicia. Precisamente este frente volvió a quedar en el centro de la escena por las novedades judiciales conocidas este año y que derivó en el sobreseimiento del empresario que había atropellado y matado a su hijo.