domingo 16 de mayo de2021

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Síndrome del impostor: ese mal que afecta a mujeres exitosas
En las mujeres, el síndrome está relacionado con los múltiples roles que cumplen día a día, madre, profesional, pareja, amiga.
Sociedad

Síndrome del impostor: ese mal que afecta a mujeres exitosas

70%. de las personas alguna vez han padecido este sentimiento constante de inmerecimiento de los éxitos. Y es cada vez más frecuente entre mujeres del mundo académico especialmente.

Síndrome del impostor: ese mal que afecta a mujeres exitosas
En las mujeres, el síndrome está relacionado con los múltiples roles que cumplen día a día, madre, profesional, pareja, amiga.
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“No me lo merezco”. “Fue un golpe de suerte”. “Yo no hice nada para llegar a este lugar”. “Fue solo una coincidencia”. “Todavía no se han dado cuenta de que soy un fraude”. Estas son algunas de las ideas y frases que dicen las mujeres que alguna vez en su vida han tenido síndrome de la impostora.

Aunque todavía no está catalogado como un trastorno mental oficial, en 1978 los psicólogos clínicos Pauline Clance y Suzanne Imes acuñaron el término para catalogar a los pacientes que eran incapaces de reconocer realmente todos sus éxitos y se veían a sí mismos como un fraude ante los demás, como si los logros que conseguían no los mereciera.

"El fenómeno del impostor es un constructo que busca identificar individuos que son exitosos de acuerdo a estándares externos, pero tienen una idea persistente de incompetencia personal", señalaron los estudiosos en sus escritos.

“En consecuencia, sufren de un miedo perpetuo a ‘ser descubiertos’, es decir, a que los otros van a descubrir que la persona no es auténticamente inteligente o hábil, sino un ’ ‘impostor’”, indicó el psicólogo de la Universidad Argentina de la Empresa, Daniel Bogiaizian en el X Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología.

El síndrome afecta al afecta al 70 por ciento de las personas en algún momento de sus vidas, según el estudio publicado en el International Journal of Behavorial Science.

Pero es más frecuente encontrarlo entre mujeres de éxito, principalmente en el mundo académico y las estudiantes de posgrado.

Lejos de ser una simple falta de confianza e inseguridad, el síndrome es más complejo. Es un sentimiento constante de inmerecimiento de los éxitos, lo que puede impedir que personas capacitadad y aptas puedan progresar.

Hay dos posibilidades, algunas piensan que si fueran más inteligentes tendrían que dedicarle menos tiempo a su trabajo y otras tienen miedo incluso de optar a un puesto mejor por creer que no están a la altura.

Las mujeres viven bajo condiciones especiales y de mayor peso que pueden agravar la situación. Por ejemplo, las diferencias salariales, las dificultades para conciliar vida laboral y vida familiar, y la presión social ante la maternidad.

Según, un informe encargado por Access Commercial Finance en Reino Unido los hombres tenían un 18 por ciento menos de posibilidades de sufrir el síndrome. De hecho, dos tercios de las mujeres afirmaban haberlo experimentado. 

El mismo estudio reveló que las críticas son la principal causa por la que las mujeres se ven a sí mismas como un fraude: una de cada cuatro admitió que los juicios de los demás las llenaban de miedo e seguridad. 

Además, una de cada cinco mujeres admitió que tener que pedir ayuda también les hacía dudar de sus capacidades, formación y aptitud.

En las mujeres, el síndrome está muy relacionado con los múltiples roles que cumplen día a día (madre, profesional, pareja, amiga, etc) en los que la sociedad ponen altas expectativas. En general, muchas mujeres expimentan cierto miedo y culpabilidad ante el éxito en el ámbito profesional por ser incompatible con la función de cuidadora que se les asigna por su género.

Muchas mujeres famosas han confesado que lo padecen, entre ellas están: la actriz Kate Winslet, la cantante Jennifer López, la abogada, escritora y ex primera dama de EEUU Michelle Obama.

Para superar el síndrome de la impostora, la profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experta en recursos humanos, Eva Rimbau da cinco claves.

La primera es buscar evidencias, es decir, escribir una lista de logros y reconocerlos. Rodearse de seres queridos para hablar y que reconozcan los logros y éxitos.

Después hay que detectar los falsos errores anotando las cosas negativas. También ayuda compartir las experiencias y reconocer los éxitos y los fracasos.