Teniendo en cuenta su historia personal, no resulta exagerado decir que, a Oscar Vitar, mudarse África a Argentina le cambió la vida. O, incluso, se la salvó; al menos de una realidad en la que hubiese sido perseguido durante gran parte de sus días.
Oscar tiene albinismo y nació en África, donde esta condición puede significar un riesgo. Llegó a Mendoza cuando tenía 4 años y, con 15, ya presentó su novela.
Teniendo en cuenta su historia personal, no resulta exagerado decir que, a Oscar Vitar, mudarse África a Argentina le cambió la vida. O, incluso, se la salvó; al menos de una realidad en la que hubiese sido perseguido durante gran parte de sus días.
Oscar nació en Guinea Bissau (África) y tiene albinismo. Se trata de un trastorno genético que impide la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. El detalle es que, en varios países africanos, esa condición todavía implica un riesgo altísimo de persecución, mutilaciones y hasta asesinatos, alimentados por ancestrales creencias vinculadas a la brujería.
Por ello mismo, llegar a Mendoza cuando tenía apenas 4 años -y tras haber sido adoptado por una familia mendocina- le dio la oportunidad de llevar una vida más "tranquila". Actualmente Oscar tiene 15 años, cursa tercer año en la escuela Pablo Nogués, sueña con estudiar Periodismo y acaba de presentar en sociedad su primera novela, aquella a la que le dio vida durante los últimos dos años.
Ahora, el adolescente se prepara para uno de los momentos más importantes de su vida y que tiene que ver con la presentación de "La vara de la noche" en la Biblioteca Pública General San Martín, la más importante, histórica y patrimonial de Mendoza. La cita, ya confirmada, es el viernes 11 de septiembre.
Oscar nació el 23 de julio de 2011 con albinismo, una condición que puede convertirse en un triste e injusto riesgo en ese continente. Por esto mismo fue que la mamá biológica de Oscar decidió llevarlo a un orfanato, para protegerlo.
A partir de ese momento, sin que nadie lo supiera todavía, la historia de vida de Oscar comenzaba a vincularse a Mendoza, más precisamente a quien terminaría convirtiéndose en su familia adoptiva.
Los mendocinos Ana Rampa y su esposo, padres adoptivos de Oscar, supieron de la existencia del entonces niño en este orfanato de Guinea Bissau a través de personas de la iglesia a la que asistían y quienes habían viajado a África. Cuando el matrimonio supo que había un niño albino que necesitaba un hogar, comenzaron a interiorizarse sobre la absurdamente peligrosa realidad que atravesaban estas personas.
"Nos hablaron de su historia, y nosotros no conocíamos lo que implicaba el albinismo en África", contó Ana a Los Andes. Ello derivó en la decisión de la familia de avanzar con la adopción.
El trámite fue largo y complejo porque, al tratarse de una adopción internacional, hicieron falta evaluaciones psicológicas, informes socioambientales, controles económicos y una gran cantidad de documentación. Hasta que en 2016 Oscar llegó a Mendoza, con 4 años.
El cambio fue enorme, pero Oscar se adaptó sin inconvenientes a un nuevo continente, una nueva cultura, un nuevo idioma y una familia completamente nueva.
"Creo que como era tan chico me adapté rapidísimo. Aprendí el idioma muy rápido y nunca me costó hacer amigos", se sinceró.
También atravesó algunas situaciones de burlas relacionadas con su aspecto físico y con su condición, aunque asegura que nunca permitió que esas situaciones marcaran, definieran o condicionaran su vida.
En paralelo, encontró en los libros, el dibujo y la imaginación su gran refugio.
Si bien la vida de Oscar es digna de una película o un libro autobiográfico, "La vara de la noche" es una novela fantástica, futurista que salió de la cabeza de este adolescente. Y que cuenta con sus propios dibujos.
"Este libro lo empecé a pensar durante la pandemia, cuando tenía 10 años. Ya sabía cómo empezaba, cómo seguía y cómo terminaba. Era cuestión de darle forma", contó Oscar a Los Andes al repasar el proceso creativo de su novela, que le tomó dos años de escribir y que, al principio, eran pequeños textos que él iba escribiendo hasta que les dio un hilo de cohesión.
En cuanto a la trama, la historia comienza en Francia, en 1962. Allí aparecen tres adolescentes que, después de atravesar diferentes acontecimientos extraordinarios, terminan llegando a otro mundo.
A partir de ese momento comienza una búsqueda relacionada a "la vara de la noche", que -precisamente- da nombre al libro. Y el mapa del mundo fantástico donde transcurre la historia fue diagramado por Oscar, así como también los contados dibujos que acompañan la obra.
Este escritor adolescente no recuerda la existencia de un día puntual en que se dijera a sí mismo "voy a ser escritor". La escritura apareció de a poco en su vida, así como quien no quiere la cosa.
Primero fueron dibujos. Después, textos breves. Más tarde llegaron personajes, mundos imaginarios y una historia cada vez más detallada. En 2023 participó de un concurso de cuentos organizado en Godoy Cruz y aquella experiencia terminó dándole el empujón que necesitaba.
"No hay nada que me guste más que ir a la biblioteca", reconoció Oscar. Y, ahí nomás, fue su mamá quien recordó que, cuando era chico, el castigo que utilizaban cuando se portaba mal era no dejarlo ir a la biblioteca.
Ya con el libro terminado y publicado, la primera presentación oficial de "La vara de la noche" tuvo lugar el 21 de agosto en la Biblioteca Popular de Chacras de Coria, donde pudo compartir con los asistentes detalles de su novela y de todo el proceso creativo que comenzó cuando era apenas un niño.
Ahora, Oscar tendrá una nueva presentación. Será el viernes 11 de septiembre en la Biblioteca San Martín y será abierta al público en general.
"Una de las partes más lindas de publicar un libro es ver cómo reaccionan los lectores", reflexionó Oscar, desde su experiencia.