23 de septiembre de 2026 - 22:02

La víctima del menor liberado criticó a la jueza De Marinis: "Me pusieron tres veces un arma en la cabeza"

Hernán contó cómo fue el intento de robo que sufrió en Palermo y cuestionó la decisión de la jueza Laura De Marinis de liberar a uno de los menores involucrados.

Hernán, víctima de un intento de robo en Palermo, cuestionó duramente a la jueza Laura De Marinis luego de que la magistrada dispusiera la liberación de uno de los menores involucrados en el hecho. “Me parece que le queda muy grande el cargo”, sostuvo durante una entrevista con LN+.

El hombre relató cómo fue el episodio que sufrió cuando se dirigía a trabajar durante la madrugada. También criticó los argumentos utilizados por la jueza y aseguró que no debería continuar en el cargo.

El menor había sido liberado luego de que De Marinis, integrante del fuero penal juvenil, contravencional y de faltas de la Ciudad de Buenos Aires, declarara la inconstitucionalidad de un artículo de la ley que establecía la baja de la punibilidad a los 14 años.

Por esa decisión, la jueza fue denunciada por el Gobierno porteño ante el Consejo de la Magistratura por presunto mal desempeño y “desconocimiento inexcusable del derecho”.

La jueza porteña Laura Beatriz De Marinis

La jueza porteña Laura Beatriz De Marinis

La crítica de la víctima a la jueza De Marinis

Hernán contó que le habían ofrecido reunirse con la magistrada para conocer los fundamentos de su decisión, pero rechazó la posibilidad.

“Me dijeron que podía reunirme con ella para que me dé los fundamentos, pero le dije que no, porque es muy fácil dar sentencias atrás de un escritorio y tener seguridad y no estar a las 6 de la mañana caminando en la calle. No me parecía ético de su parte”, afirmó.

El hombre también cuestionó el argumento de De Marinis respecto de la responsabilidad de los adultos frente a los niños, niñas y adolescentes.

La jueza había sostenido que los adultos “no pueden castigar a los niños, niñas y adolescentes” por lo que ellos “no hicieron” y había mencionado el desamparo durante la primera infancia y la falta de una figura normativa que permita que se constituyan como sujetos responsables.

Frente a esos planteos, Hernán sostuvo: “La violencia es de ella de argumentar algo que no vivió. No voy a quedarme esperando a que pase lo que tenga que pasar. Me pusieron tres veces un arma en la cabeza, entonces no tengo más ganas”.

También describió el miedo que sintió durante el intento de robo y explicó que en ese momento actuó buscando ponerse a resguardo y pedir ayuda. “Después caí en frío de lo que podría haber pasado. Me podría haber ligado un tiro”, afirmó.

Además, Hernán volvió a cuestionar a la magistrada y reiteró su opinión sobre la continuidad de De Marinis en el cargo. “Me parece que le queda muy grande el cargo”, sostuvo. Luego agregó que, a su entender, no debería seguir siendo jueza.

“El Poder Judicial le debe mucho a la sociedad. Estaría bueno que empiecen a visibilizar los casos con nombre, apellido y cara de los jueces. Desde el día que me sucedió a mí, ¿cuántos más pasaron?”, planteó.

Además, consideró que la magistrada podría tener “una visión un poco sesgada de lo que es ser una víctima” y se preguntó si una persona debe pertenecer o vivir en determinado lugar para ser víctima.

Cómo fue el intento de robo en Palermo

Hernán contó que el episodio ocurrió cerca de las 5.45 de la mañana, cuando se dirigía a trabajar. En la esquina de avenida Santa Fe y Godoy Cruz observó a dos jóvenes y decidió cruzar la calle. Mientras avanzaba, vio que esos dos jóvenes se reunieron con otras tres personas a mitad de cuadra.

Sabía que algo iba a pasar así que caminé hasta llegar a Güemes y me di media vuelta a ver qué sucedía. Entonces tres cruzaron a mi vereda trotando”, relató. Ante esa situación, Hernán comenzó a correr. Según su relato, escuchó que los jóvenes gritaban “agarralo” y “sacale las cosas”.

La jueza porteña Laura Beatriz De Marinis

La jueza porteña Laura Beatriz De Marinis

La persecución terminó cuando llegó a Charcas y tuvo la suerte de que dos efectivos motorizados doblaran por el lugar. Los policías lograron detener a cuatro de los cinco jóvenes, según contó la víctima.

Hernán permaneció alrededor de una hora y media junto a los efectivos mientras tomaban los datos de los detenidos. Durante ese procedimiento, uno de los policías descubrió que uno de los jóvenes, de 16 años, tenía antecedentes por intento de robo.

Los jóvenes quedaron esposados y sentados en el piso. Sin embargo, según el relato de Hernán, no parecían preocupados por la situación. “Eran completamente impunes. Se estaban riendo y hablando entre ellos”, contó.

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