10 de octubre de 2026 - 13:17

Día Mundial de la Salud Mental: cuáles son las señales de alerta de agotamiento en el ambiente laboral

La hiperconectividad, el estrés sostenido y la dificultad para desconectarse de las obligaciones laborales pueden afectar el bienestar emocional y físico.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, dos especialistas destacaron la importancia de intervenir a tiempo, derribar prejuicios y promover espacios de trabajo que contemplen el cuidado de la salud mental. En un contexto donde el rendimiento y la eficiencia suelen ocupar un lugar central, la prevención resulta fundamental para evitar que el agotamiento se prolongue y afecte la calidad de vida.

“Promover la salud mental requiere vínculos que brinden contención, espacios seguros y momentos de reflexión para conectar con el presente. Estos elementos son pilares para construir un bienestar psíquico genuino y duradero en el ámbito profesional”, explicó Verónica Lapelle, directora de la Licenciatura en Psicología de la Universidad Hospital Italiano.

Cuáles son las señales de alerta del agotamiento profesional

La disponibilidad permanente y la dificultad para desconectarse de las responsabilidades laborales pueden generar una sensación de amenaza constante. Cuando la respuesta al estrés se mantiene durante períodos prolongados, deja de cumplir una función adaptativa y puede manifestarse a través de síntomas físicos y emocionales.

Según detalló Fátima Barragán, coordinadora de la Licenciatura en Psicología de la Universidad Hospital Italiano, entre las principales señales de alerta se encuentran:

  • Alteraciones físicas y biológicas: insomnio persistente, despertares tempranos asociados a preocupaciones laborales, dolores de cabeza por tensión y molestias gastrointestinales.

  • Distanciamiento afectivo y despersonalización: apatía, indiferencia en las relaciones personales y profesionales, y una pérdida progresiva del sentido del propósito.

  • Anhedonia y cambios emocionales: dificultad para disfrutar de actividades recreativas, disminución de la respuesta emocional o episodios de llanto sin una causa aparente.

Cómo diferenciar el cansancio habitual del agotamiento patológico

Uno de los aspectos centrales es distinguir la fatiga cotidiana del agotamiento persistente. El cansancio habitual suele mejorar después de dormir bien o descansar durante el fin de semana. En cambio, el agotamiento patológico puede mantenerse incluso después de períodos de descanso y provocar una sensación de agotamiento desde el comienzo de la jornada.

Cuando el malestar persiste, también puede disminuir la capacidad para realizar las tareas habituales, afectar las relaciones interpersonales y dificultar el disfrute de actividades que antes resultaban placenteras.

La importancia de buscar ayuda y promover espacios saludables

El cuidado de la salud mental en el trabajo requiere tanto reconocer las señales individuales como construir entornos que favorezcan la recuperación y el bienestar. Establecer límites entre las obligaciones laborales y la vida personal, respetar los tiempos de descanso y contar con espacios de contención son medidas que pueden contribuir a reducir el impacto del estrés sostenido.

“El organismo necesita señales claras que permitan procesar la finalización de las exigencias cotidianas y dar lugar a la recuperación psíquica. Sentirse desbordado no refleja una falta de voluntad; cuando el sufrimiento compromete la funcionalidad cotidiana, el desempeño o la salud física, es una señal clara para buscar acompañamiento profesional”, señalaron las especialistas.

La prevención del agotamiento profesional implica comprender que el descanso y el cuidado emocional forman parte de una vida laboral sostenible. Reconocer el malestar a tiempo y buscar acompañamiento cuando afecta la vida cotidiana permite abordar el problema antes de que sus consecuencias se profundicen.

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